La lenteja sobrevive a la lluvia, aunque su rendimiento se verá afectado

Si remiten las precipitaciones, la producción no resultará finalmente demasiado dañada
No obstante, lejos quedará el desastre del pasado año, cuando las heladas del mes de mayo dieron al traste con el rendimiento esperado, que disminuyó hasta los 300 kilogramos por hectárea, muy lejos de los 900 de media de la última década. “Las precipitaciones provocan una angustia para los agricultores que siembran lenteja y pese a que sabemos que le perjudica, si el tiempo recupera la normalidad, el descenso de producción no será excesivo”. Así lo asegura Nicolás Armenteros, director técnico de Legumbres de Calidad, quien señala que el daño para el cultivo se refiere a la humedad que se instala en el mismo. “Hay parcelas que están cosechadas, pero en otras, debido a las lluvias, existe mucha humedad en la planta, que tarda mucho en eliminarla, aspecto que retrasa su recogida y perjudica a su calidad”. Otro aspecto negativo con el que ha contado la lenteja durante la campaña son las malas hierbas que han crecido en mitad de las parcelas, dejando una imagen inusual en los terrenos de La Armuña, pero que no tendrá una incidencia muy negativa en el rendimiento final.

El garbanzo, la cara
Por su parte, uno de los cultivos favorecidos por las últimas lluvias es el garbanzo, puesto que aún se encuentra en fase de desarrollo y crecimiento y la humedad favorece su ciclo puesto que su recolección no da comienzo hasta el próximo mes de agosto.