La leche materna... ¿antídoto para el VIH?

Los resultados de un estudio demuestran que las diferencias clave en la respuesta inmune al VIH infantil o los virus transmitidos a los niños podrían arrojar luz sobre la manera de mejorar el diseño de vacunas del VIH. 

La leche materna es el alimento ideal para los recién nacidos al aportar todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo sano; esta demostrado que es inocua y contiene anticuerpos que ayudan a protegerles de enfermedades frecuentes de la infancia como la diarrea y la neumonía. A estos beneficios, de sobra conocidos, se suma un nuevo beneficio que beneficiaría a toda la población.

 

El primer y único estudio que ha analizado anticuerpos neutralizantes aislados del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) de lactantes ha encontrado que nuevos anticuerpos que podrían proteger contra muchas variantes del VIH pueden producirse con relativa rapidez después de la infección en comparación con los adultos.

 

Esto sugiere que diversos aspectos del desarrollo de la vacuna contra el VIH, desde el diseño a la administración, podrían mejorarse imitando la infección y la respuesta inmune en los niños.

 

La doctora Julie Overbaugh, miembro de la División de Biología Humana del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle, Estados Unidos, detalla los resultados de esta investigación en un artículo publicado en la revista 'Cell'. El VIH es una infección astuta que ha encontrado muchas maneras de escabullirse del sistema inmunológico, por lo que es un objetivo difícil para una vacuna preventiva.

 

Los expertos prevén que una vacuna exitosa contra el VIH impulsará nuestro cuerpo a producir anticuerpos, un tipo especializado de proteína inmune que puede evitar que una amplia franja de variantes del VIH infecte las células diana. En ocasiones, las personas infectadas con VIH desarrollan de manera natural estos anticuerpos ampliamente neutralizantes, pero sólo años después de la exposición y con mucho tino del sistema inmune. Una vacuna eficaz debe proteger a los pocos meses, no en décadas.

 

El equipo del estudio se basó en muestras tomadas de recién nacidos en Nairobi de madres VIH-positivas antes de la llegada de los medicamentos antirretrovirales. Uno de sus resultados clave es que los bebés pueden producir anticuerpos ampliamente neutralizantes en el primer año de la infección por el VIH, lo que requiere mucha menos hipermutación somática para generar un anticuerpo ampliamente neutralizante de lo que se espera en adultos.

 

EL OBJETIVO ES UNA VACUNA

 

Además, esta respuesta de los anticuerpos no está dominada por un solo anticuerpo, sino que parece ser policlonal, que puede hacer más difícil de evadir por el VIH. Según Overbaugh, se podría documentar a raíz de los niños cuándo se desarrolla un anticuerpo ampliamente neutralizante en un marco de tiempo para imitarlo con una vacuna.

 

Los resultados demuestran que las diferencias clave en la respuesta inmune al VIH infantil o los virus transmitidos a los niños podrían arrojar luz sobre la manera de mejorar el diseño de vacunas del VIH. No obstante, los investigadores subrayan entre las limitaciones del estudio que no demuestra que estos anticuerpos puedan proteger contra la infección.