La larga espera del atletismo salmantino por un nuevo campeón

Álvaro de Arriba, en el Campeonato de España de este fin de semana en Castellón.

El atletismo salmantino, que ha disfrutado de un enorme éxito a lo largo de toda su historia, lleva años sin títulos en el Campeonato de España absoluto al aire libre: el último en categoría masculina data de 1998 y la última campeona es de 2007. Álvaro de Arriba es el último talento de una cantera que empieza a despertar.

Cerca de una década lleva esperando el atletismo salmantino, prolijo en campeones, para sumar un nuevo nombre a una estirpe ganadora que se remonta seis décadas atrás y que vive una de sus etapas más bajas en lo que a grandes talentos se refiere. Uno de ellos es Álvaro de Arriba, el mediofondista de La Fuente de San Esteban, propietario de un esprint final prodigioso que le dejó a instantes de la gloria en los 800 metros del Campeonato de España, pero que tendrá que esperar al menos otro año para hacerse un sitio en el historial de los campeones salmantinos. Un año más que acentúa la crisis más larga de resultados del atletismo local, que nunca ha atravesado un bache tan duradero.

 

El atletismo es, probablemente, la especialidad que más gloria ha dado al deporte salmantino. Los Sánchez Paraíso, Colorado, Frutos Feo, Rafael Iglesias, Cora Olivero, Julio López... han permitido que atletas federados en Salamanca hayan triunfado en todas las especialidades y en todas las décadas desde que en 1958 José Luis Albarrán abriera la cuenta. Y además de atletas ha habido pruebas como el Gran Premio Diputación o la Copa de Europa de cross, clubes como la UD Salamanca o el ADUS que ganaban en España y estaban entre los más deseados por los atletas, muchos internacionales y olímpicos, récords del mundo, estrellas que fichaban por los mejores equipos como Larios-Moratalaz, Valencia o Barça, campeones universitarios, entrenadores de referencia... 

 

Ahora la representación en la élite es escasa y los títulos no abundan. El pasado fin de semana la presencia salmantina en el Campeonato de España era, en número, la que muchas veces ha acudido desde la provincia solo para las pruebas de velocidad. La diferencia fundamental es la densidad: el ambiente atlético era el propio de un universo completo en el que no faltaban ningún elemento. Y este es el principal motivo por el que hace años que los éxitos escasean: el ecosistema se vino abajo, en buena parte, por la escasez de apoyos a proyectos que no tenían nada que demostrar y que fueron abandonados a pesar de su éxito.

 

Concretamente, el atletismo salmantino lleva ocho años esperando un nuevo campeón o campeona sobre la pista. La última fue la fondista Marta Romo, campeona de España de 5.000 metros en 2007; hay que contar al margen con Rafael Iglesias, campeón de España de maratón en 2009 y de medio maratón en 2011, pruebas de ruta que se disputan en fechas y sedes diferentes a la de las pruebas de pista. Antes había tenido sus mejores años la hispanoargentina Cora Olivero, campeona de España de 400 vallas cuatro veces consecutivas entre 2003 y 2006, olímpica y mundialista

 

Y si hablamos de categoría absoluta masculina al aire libre, hay que remontarse nada menos que a 1998, último título en 100 metros de Frutos Feo; o a los éxitos de aquellos años de Florentino Galaviz y Julio López en longitud y triple. Demasiado tiempo para un atletismo acostumbrado a los éxitos: entre Sánchez Paraíso y Rosa Colorado suman 31 títulos, y después no han faltado en los nombres citados y los de Marceliano Ruiz, Ángel Hernández, Ramiro Morán, Yolanda Reyes, Mercedes Martín...

 

Pero cuando llegó la hora de la retirada de las leyendas, no había un relevo. "Después de la cresta de la ola, viene un declive y hay que volver a subir. Ahora estamos en plena progresión, hay un grupo de atletas jóvenes que ya está colándose en finales absolutas", apunta el presidente de la delegación local, Moisés Muñoz. Ahora Álvaro de Arriba es uno de los pocos talentos que asoman, como ya lo hicieron en su día otros recientes como el lanzador y decatleta José María Peña, pero empiezan a aflorar otros que pronto podrán darnos alegrías. Lorena Martín, campeona de España júnior en 1.500 el año pasado, Pedro García Fernández (plata en vallas)... Poco para lo que ha sido la producción de los mejores años del atletismo salmantino en los que había cantidad y calidad. Hora de pensar qué se ha hecho mal y esperar mejores momentos, porque ya hubo crisis de resultados, aunque nunca tan largas.