La Justicia tardará cerca de un año en aclarar la estafa de Alba

 
e. s. c.

Los cerca de 150 afectados por la estafa millonaria de Alba de Tormes tendrán que esperar cerca de un año para librarse de pagar los préstamos que pidió y cobró fraudulentamente en su nombre el propietario del taller de compraventa de coches que sigue desaparecido tras huir con el dinero. Es el plazo que pueden prolongarse los trámites judiciales para esclarecer los hechos, según estima el letrado Enrique Mateos, abogado que defiende los derechos de cerca de una decena de perjudicados por estas prácticas ilegales de A. B. B.

El camino legal que los afectados deberán recorrer parte de la presentación de la denuncia ante la Guardia Civil en la que exponen haber sido víctimas de un delito de falsedad documental. Hasta ayer, la Benemérita había recibido cerca de 60, la gran mayoría en Alba de Tormes, aunque también se han tramitado en los cuarteles de otras localidades, como Santa Marta de Tormes o Béjar.

Seguidamente, las diligencias se trasladarán al juzgado que finalmente entienda del caso, aunque de momento son varios, al haberse presentado las denuncias de forma escalonada. Será el tribunal el que determine las pruebas caligráficas y de otro tipo que demuestren que son falsas las firmas de los contratos en los que estas personas aparecen como solicitantes de los préstamos pedidos y cobrados en su nombre por el estafador huido.

Si se prueba que ellos no pidieron los créditos, la entidad financiera que los concedió tendrá que reclamarle el importe al presunto delincuente, una vez que sea localizado y detenido, expone el abogado Enrique Mateos. Una labor en la que se está volcando la Guardia Civil, aunque de momento no hay pistas sobre su paradero.

Nuevos casos
Mientras, continúan conociéndose nuevas historias que revelan el alcance de las actividades delictivas del presunto estafador huido. Es el caso de un vecino que hace dos años dejó el coche en el taller de A. B. B. para que fuera reparado. Tras destaparse el escándalo, acudió a recuperarlo y descubrió que el supuesto delincuente ya lo había vendido.