La justicia da la razón definitivamente a Confaes sobre el convenio del metal que impugnó UGT

El coordinador provincial de UGT, al frente de la manifestación del último día 1 de mayo.

El TSJ de Castilla y León ha rechazado el recurso de UGT y confirma la sentencia del juzgado de Salamanca: el convenio es válido y el plus de formación es legal. La central, que llegó a desfilar por separado el 1 de mayo por este motivo, queda en entredicho.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha comunicado este lunes el rechazo al recurso de suplicación presentado por UGT contra la sentencia del Juzgado de lo Social número uno de Salamanca sobre el Convenio Colectivo del Metal 2014-2016. Con esta decisión, la justicia da la razón a Confaes en la aplicación de esta cláusula y supone un nuevo varapalo para UGT, que había pretendido dejar en el aire lo firmado en el convenio que afecta a más de 3.000 trabajadores y 500 empresas en Salamanca. De paso, pone en evidencia al sindicato, que había decidido impugnar un convenio estatutario, algo nunca antes visto en 35 años en Salamanca. Una decisión que llevó a una situación insólita: UGT y CCOO desfilaron por separado en la manifestación del último 1 de mayo.

 

En su resolución, el Tribunal Superior de Justicia rechaza de nuevo las tesis defendidas por el sindicato UGT quien impugnó este convenio al considerar que existían cláusulas que atentaban contra principios constitucionales como la igualdad y la libertad asociativa. Sin embargo, de nuevo han sido desestimadas por la justicia, que ya lo hizo en primera instancia en mayo de 2015 y que ahora recahaza el recurso en el que denunciaba a Confaes. Entonces el juzgado número uno ya puso en evidencia los argumentos presentados por UGT: la justicia llamaba la atención sobre una argumentación que, decía, correspondía más a los empresarios que a un sindicato.

 

En su dictamen, el juzgado declaraba válido el artículo y da el convenio por vigente. El motivo es queconsidera "infundados" los razonamientos empleados por UGT para impugnar el documento. Entre los argumentos empleados en en juzgado por la central sindical están que la inclusión de un artículo para compensar a los trabajadores que no reciben formación de sus empresas "vulnera el derecho de asociación y de libertad de empresa"; según la sentencia, estos son "intereses que no le son propios y para cuya defensa no estarían legitimados", ya que corresponden a la patronal. "Llama poderosamente la atención que el motivo principal de impugnación se fundamente en los derechos de los empresarios", dice la sentencia.

 

Con esta sentencia se cierra un conflicto iniciado por UGT, quien se levantó de la mesa de negociación, negándose a firmar el convenio, y procedió a su impugnación judicial por no estar de acuerdo con un artículo, el 39. De hecho, dicha impugnación supuso una sorpresa, ya que numerosos convenios firmados por UGT en esta y otras provincias se regula en los mismos términos el citado Plus. Sin embargo, la justicia rechaza la alegación en la que UGT asegura que el convenio vulnera la libertad de asociación, y lo hace precisamente defendiendo el artículo 39 de compensación en materia de formación. "Lo establecido en el precepto es que el empresario para cumplir con el compromiso asumido de colaborar en la formación de los trabajadores puede elegir entre hacerlo a través de las organizaciones empresariales del sector o en planes de los sindicatos".