La justicia archiva la querella de Aesco contra Mesonero y Confaes y da toda la razón a la patronal

Juan Manuel Gómez, presidente de Confaes (Foto: T. Navarro)

La Audiencia Provincial archiva el recurso presentado por Aesco y ratifica los términos de la sentencia: ni Confaes ni Martín Mesonero cometieron delito alguno. Y la asociación de comercio se marchó de la patronal con una deuda de 300.000 euros.

La Audiencia Provincial ha desestimado el recurso presentado por Aesco, y reitera la existencia de la deuda reclamada por CONFAES, por impago de cuotas. Tras el archivo en marzo de la querella contra CONFAES y contra Juan Antonio Martín Mesonero y Bernabé Cascón Nogales (presidente en su día y Secretario General, respectivamente, la Audiencia Provincial de Salamanca ha desestimado en auto del día 26 de julio el recurso de AESCO y Benjamín Crespo. En contra de lo que ha difundido Aesco por sus medios, no sólo no hay ninguno de los delitos que imputaba a la patronal y dus responsables, sino que el nuevo auto ha abundando en los fundamentos de la sentencia inicial y reiteran la existencia de la deuda de más de 300.000 euros que CONFAES reclama a AESCO por impago de cuotas.

 

El auto viene a confirmar las repetidas denuncias de CONFAES sobre falsedad de unas acusaciones infundadas, utilizadas de forma artera y desleal con la única intención de desprestigiar a las personas y desestabilizar a una Organización que ha venido representando a las empresas de Salamanca durante los últimos 39 años. Como se anunció en el momento del archivo de la querella, y una vez resuelto el Recurso, los servicios jurídicos de la Confederación estudian los procedimientos y reclamaciones que se presentarán en las próximas semanas.

 

Los integrantes de la Junta Directiva de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio (AESCO) (Benjamín Crespo, Emilio Checa, Alfonso Barbero, Yolanda García, Javier Martín Loreto, Bienvenido Sánchez Marcos y Jesús Núñez Paniagua), se verán enfrentados probablemente a dos procedimientos judiciales, para aclarar, en el primero de ellos su posibleresponsabilidad subsidiaria, relativa a la deuda reconocida judicialmente por el impago de  cuotas ante la posible insolvencia de AESCO, y en el segundo caso por su participación en el acuerdo que aprobó la presentación de la querella, ahora definitivamente archivada, a los efectos de responder de los daños ocasionados  a la Confederación y a sus directivos de forma premeditada y temeraria.