La Junta podrá hacerse cargo del déficit de explotación de la línea Salamanca-Ávila

(Foto: I. C.)

El gobierno da la opción a las administraciones regionales de correr con el gasto de estas líneas férreas.

La Junta de Castilla y León tiene la opción de hacerse cargo del déficit de explotación de la línea férrea que une Salamanca con Ávila y que el ministerio de Fomento del gobierno central ha desestimado como de Servicio Público junto a otras tantas en la Comunidad.

 

Así lo ha señalado la secretaria general de Transportes del Ministerio de Fomento, Carmen Librero, quien recordó que aquella Comunidad Autónoma que quiera conservar un servicio de tren regional que Fomento no incluya como servicio público, el Gobierno regional correspondiente puede encargar a Renfe la prestación de la conexión ferroviaria, “asumiendo la región el correspondiente déficit de explotación”, y éste es al caso de la línea de tren que una ambas provincias de Castilla y León y que puede desaparecer si la Junta no toma cartas en el asunto.

 

Además, la secretaria general de Transportes aseguró que con estas medidas “la cohesión territorial y la movilidad de los ciudadanos se mantienen como prioridades irrenunciables”. "Pero ello debe garantizarse con el modo de transporte más eficiente, siempre que se mantengan los mismos parámetros de calidad y seguridad", añadió. "Si para ello debe utilizarse el transporte por carretera, así se hará, porque se trata de gestionar el dinero de todos los ciudadanos", concluyó.

 

Los trenes de Media Distancia convencional (regionales) de Renfe sólo pararán una vez por sentido y día en las 173 estaciones en las que se suben o se apean de este servicio ferroviario entre uno y cinco viajeros diarios.

 

En las 172 estaciones y apeaderos que contabilizan un sólo viajero al día, estos trenes dejarán de parar, según informó la secretaria general de Transportes del Ministerio de Fomento, Carmen Librero.

 

En el caso de las estaciones con menos de cinco viajeros (el 22% del total de la red), la conexión se garantiza a través de otros trenes, mientras que en aquellas con un sólo pasajero, Fomento "mejorará la conexión mediante autobús".

 

Estas medidas forman parte de la reestructuración del servicio ferroviario de Media Distancia de Renfe que Fomento lleva a cabo con el fin de optimizar su eficiencia y coste, "garantizando en todo momento la movilidad de los ciudadanos en los mismos parámetros de calidad y seguridad". Según Librero, este servicio ferroviario cuesta 473 millones de euros al Estado cada año.

 

En el marco de esta remodelación, Fomento ha cambiado 30 de los 118 trenes de Media Distancia convencional que prestaba Renfe por otros sistemas de transporte. Los trenes afectados son aquellos que presentaban un menor aprovechamiento porque transportaban escasos viajeros y además suponían un alto coste para el erario público.

 

La gran mayoría de esta treintena de trenes afectados se han sustituido por otros servicios ferroviarios, de forma que la conexión que realizaban se cubre ahora con trenes que circulan en otros horarios o con un tren de Larga Distancia de los que circulan en la misma relación. Tan sólo uno de ellos, el que unía Ourense y Puebla de Sanabria (Zamora), se ha sustituido por un autobús.

 

En su intervención en la Comisión de Fomento del Senado, la alto cargo de Fomento destacó así que los cambios realizados en los servicios regionales de Renfe apenas afectan al 5,7% de la demanda de viajeros. "Todas las personas somos importantes, pero no es un volumen abismal", apuntó al respecto.

 

SEGUNDA FASE, LOS AVANT

 

No obstante, estas modificaciones constituyen la primera fase de la remodelación del servicio de trenes regionales que aborda Fomento. La segunda fase, en la que ya trabaja el Ministerio, afectará a las conexiones de Media Distancia que Renfe presta por la red de Alta Velocidad (AVE), los trenes Avant, y los que circulan por vía estrecha, los de la extinta Feve que ahora gestiona Renfe.

 

Fomento prevé tener lista antes del 30 de junio de este año la relación de estos dos tipos de servicios ferroviarios que se mantendrán inalterables por contar "carácter de servicio público" y aquellos que, por contra se modificarán, se cambiarán por un transporte en autobús o se suprimirán por no ser rentables.

 

En este sentido, Librero indicó que, para analizar la viabilidad de estos servicios, Fomento empleará los mismos criterios que ha utilizado para analizar los regionales que circulan por vías convencionales, esto es, su rentabilidad desde el punto de vista económico (lo que cuestan al Presupuestos Público), social (el número de viajeros que los utilizan) y medioambiental.

 

Una vez que Fomento cuente con el nuevo diseño de todos los servicios regionales firmará con Renfe un contrato por el que encomendará a la operadora la prestación de estas circulaciones "de interés público" a cambio de abonarla la correspondiente compensación económica. Está previsto que este convenio esté listo antes del 30 de septiembre.