La Junta paraliza la cesión de la carretera por falta de fondos

Seguridad. El Ayuntamiento solicitó en su día la instalación de pasos sobreelevados de peatones, pero la petición ha sido denegada por el alto volumen de tráfico, que se cifra en unos 9.000 vehículos diarios
E. Bermejo

El Ayuntamiento de Villamayor de Armuña ha tenido que dejar sobre la mesa una de sus principales aspiraciones para esta legislatura, la conversión de la carretera de Ledesma a su paso por el municipio en travesía urbana.

Según el concejal del ramo, Manuel Gago, la Junta de Castilla y León ha ofrecido el traspaso de la travesía al Consistorio armuñés, “pero no hay dinero para el mantenimiento, o sea, que se ha paralizado la operación y la carretera no es todavía de titularidad municipal porque, lógicamente, no podemos asumir los costes de una iniciativa de tal envergadura”. Una iniciativa cuyo presupuesto es tan elevado que prefiere obviarlo.

Mejorar la seguridad
El objetivo del equipo de Gobierno es ampliar la travesía y convertirla en un lugar para el tránsito de peatones, con carril bici y paseo incorporados pero, hasta que esa idea sea viable y, dado el elevado volumen de tráfico que acoge la carretera a diario, el Ayuntamiento ha optado por mejorar la seguridad y ha solicitado pasos sobreelevados de peatones.
“Nos han denegado la concesión, porque circulan a diario 9.000 vehículos, en lugar de los 6.000 que serían recomendables para la instalación de esos pasos”, precisa Manuel Gago. Por este motivo, el Ayuntamiento invertirá 20.000 euros en dos pasos con regulación semafórica, con dos semáforos cada uno, aunque es posible que se necesiten más.

Dos de ellos irían al lado de la sede de Caja Duero y los otros dos al lado del colegio. En este último caso, el color de las ópticas sería ámbar, como medida de precaución, mientras que las ópticas de los anteriores llevarían los tres colores que marca la normativa de Tráfico.

Otro de los motivos por los que el Ayuntamiento ha solicitado la carretera como vía urbana es porque el Plan General de Ordenación Urbana contempla la construcción de un bulevar que rodea el centro del municipio “y para ponerse manos a la obra es necesario que la circulación sea más tranquila”, asegura el concejal. Asimismo, la idea original es llevar a través de la travesía la canalización de agua hacia las urbanizaciones de Los Páramos y El Pajarón, además de eliminar las vías de servicio de la primera de esas urbanizaciones.

La solución, según el concejal de Movilidad, pasa por que “la Junta de Castilla y León disponga de dinero, porque el compromiso es firme, pero no hay presupuesto para llevar a cabo el proyecto”.

La historia de un sueño
La incorporación de la carretera de Ledesma, la SA-300, como vía urbana del municipio era uno de los sueños del equipo de Gobierno de Villamayor, que hasta ahora había recibido la callada por respuesta. Pero ahora es posible porque la Junta ha previsto en el Plan de Carreteras 2008-2011 la construcción de una variante de la SA-300, que transcurrirá por fuera de la localidad y reducirá una gran parte del tráfico rodado.

La travesía de San Miguel es la calle principal de Villamayor de Armuña y mide unos cinco kilómetros de largo. Con su conversión en vía urbana, se ganará en seguridad y movilidad, ya que actualmente los semáforos y los pasos de peatones son escasos, de ahí la necesidad de colocar de inmediato dos, con dos semáforos cada uno.