La Junta modifica la distancia entre las explotaciones y el casco urbano

Planeamiento municipal. El Bocyl hace público un cambio con el que la Administración regional pone punto final a una normativa demasiado restrictiva especialmente para la provincia salmantina
Tribuna / L. L.

La Junta de Castilla y León publicó ayer en el Bocyl la aprobación de la modificación de las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal para la provincia de Salamanca. Con ello, la Junta ponía el punto y final a 32 años de unas restricciones sobre las distancias de las explotaciones al casco urbano que han afectado especialmente a la provincia salmantina.

Este cambio en la legislación permitirá que muchos ganaderos de la provincia puedan legalizar sus explotaciones de modo definitivo de acuerdo a la Ley 11/2003 de Prevención Ambiental, al contrario de la legalización transitoria en base a la Ley 5/2005 por la que se establece un régimen excepcional y transitorio para las explotaciones ganaderas, logrando una capitalización y patrimonización del valor real de sus explotaciones, y permitiendo realizar transferencias de las explotaciones sin necesidad de que existan vínculos de primer grado entre las partes.

En explotaciones mixtas con varias especies, las distancias se fijarán en función de la especie más restrictiva. Las explotaciones superiores a las cabezas indicadas en el cuadro adjunto, se consideran como grandes explotaciones industriales y se exigirá, siempre, una distancia mínima de 500 metros al núcleo de población.

Asimismo se modifican parámetros urbanísticos que limitaban las posibilidades de edificación y que no estaban adaptados a las necesidades actuales de las explotaciones, como son las alturas, retranqueos y condiciones de edificabilidad, de tal forma que, la altura máxima de edificación para naves agropecuarias se fija en siete metros al alero y 12 metros a cumbrera, excepto en suelo clasificado como de protección ecológica paisajística que será de seis y diez metros respectivamente. Los retranqueos a linderos serán de seis metros, excepto en suelo clasificado como de protección ecológica paisajística que será de 20 metros.

Para conseguir la parcela mínima, a efectos del cálculo de la edificabilidad se permitirá la vinculación de fincas aunque éstas sean discontinuas, siempre que estén dentro del mismo término municipal, debiéndose anotar en el Registro de la Propiedad la vinculación de las edificaciones al conjunto de las fincas.

La noticia ha sido acogida con satisfacción entre organizaciones agrarias como COAG, que han valorado positivamente “la derogación de la Circular de la Delegación de Sanidad de febrero de 1978 respecto a la reducción de la distancia de 500 metros para los municipios de menos de 3.000 habitantes, tras haber participado activamente en el período de información pública y audiencia a las partes afectadas, así como por el constante trabajo sindical de presión y reivindicación realizado en los últimos diez años ante la Diputación de Salamanca para conseguir este objetivo”.

COAG lamenta, sin embargo, que la aprobación de las nuevas Normas Subsidiarias de Salamanca “se haya demorado más de cinco años por la lentitud, la desidia y la falta de voluntad política de las propias administraciones competentes en esta materia, lo que ha imposibilitado que los ganaderos salmantinos pudieran acogerse con mayor antelación a las ventajas normativas aprobadas ayer”.