La Junta dispone hasta mediados de octubre para certificar la fusión de cajas

Aprobación. El Consejo de Gobierno tampoco estudia hoy la unión, como esperaban las entidades.
A. R. L. / Agencias
El orden del día del Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León tampoco incluye hoy la aprobación del proceso de fusión financiera entre Caja Duero y Caja España, a pesar de que ambas entidades de crédito trabajaban para que la Administración autonómica certificara la unión el primer jueves de septiembre.

Una serie de incompatibilidades y la definición de cuestiones jurídicas por la implantación de la Ley de Cajas sigue retrasando el visto bueno del Gobierno autonómico, que posibilitará, a renglón seguido, la firma de las escrituras públicas de la nueva empresa ante notario y la celebración del consejo de administración conjunto para la elección (sigue las pelas intestinas entre PP y PSOE en Caja España) del presidente no ejecutivo de la nueva entidad, ambos actos previstos en León.

El plazo para constituir la nueva entidad de crédito expira a mediados de octubre. En el ecuador del mes de julio, el Banco de España autorizó el expediente de la unión financiera entre las dos cajas principales de la región, y desde entonces, ambas disponían de tres mes para completar el resto del proceso que completará el beneplácito de la Junta de Castilla y León.

Mientras, el presidente del Gobierno regional, Juan Vicente Herrera, afirmó ayer que antes de la fecha límite para la autorización del proceso de fusión, el Consejo de Gobierno dará el visto bueno, puesto que el Ejecutivo autonómico trabaja en la transposición de la normativa estatal y en el examen y autorización responsable del expediente relacionado con la fusión.

El jefe del Ejecutivo recordó que hay “fecha límite para una autorización que está regulada, que tiene un trámite y un procedimiento”, y que se ha visto afectada por el hecho de que, durante dicha tramitación, “el Gobierno aprobase un Decreto Ley que modificó aspectos muy sustanciales del régimen de las cajas y que, posteriormente, fue convalidado como la nueva Ley de Cajas con el Parlamento de la nación”.

El presidente de la Junta de Castilla y León recalcó que “estamos hablando de un asunto planteado al debate de las cajas desde hace dos años” e insistió en que no se podrá achacar a la Administración regional ni a los grupos políticos de la región el retraso “del sometimiento a un procedimiento administrativo que tiene un determinado plazo”.

Finalmente, Juan Vicente Herrera reconoció tener “incertidumbre” respecto al proceso de fusión financiera entre las entidades de ahorro de la Comunidad, sin mencionar en ningún momento el nombre de alguna de las seis que operan en la región, y afirmó que “no será a este Gobierno ni a este presidente, o a las fuerzas políticas de Castilla y León, al que se le tenga que reprochar este retraso en lo que tenían que haber sido decisiones voluntarias de las entidades”, para defender su gestión en este proceso.