La Junta destina 3 millones a programa de prevención, tratamiento y mejora de las personas afectada por el Sida en África

El II Plan Director de Cooperación al Desarrollo de la Junta recoge como línea estratégica la prevención, el tratamiento y la reducción de vulnerabilidades con respecto al VIH/SIDA, y a través de diversos programas destina más de 3 millones de euros a este fin.

Entre las diferentes acciones llevadas a cabo por el Gobierno autonómico destaca el apoyo a diversos programas realizados por la Fundación AMREF y la ONGD CIVES MUNDI en Kenia, Etiopía y Tanzania dedicados tanto a la formación de profesionales, a la dotación de equipamientos sanitarios y al acceso de los tratamientos médicos como a las actividades de información, sensibilización y prevención de la enfermedad.

La colaboración en estas intervenciones, dirigidas a actuar de manera integral en todas las fases de la enfermedad, repercute muy positivamente en el desarrollo de los países empobrecidos, para los que la existencia del VIH/SIDA supone un lastre en su progreso y en la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes.

Por ello, conmemorar este 1 de diciembre el Día Internacional de la Acción contra el SIDA es la oportunidad para solidarizarse con las personas que viven con VIH y con las organizaciones que actúan contra esta enfermedad.

Los esfuerzos realizados hasta ahora para el control de la enfermedad han supuesto una reducción del 33 por ciento de las infecciones respecto de las de 2001 y un descenso del 30 por ciento del número de muertes relacionadas con el SIDA. Este progreso se debe, en buena medida, a la mejora del acceso a los servicios sanitarios y a las terapias con antirretrovirales.

No obstante, dichos logros están amenazados por el descenso de los recursos disponibles para la prevención y el tratamiento del VIH en los países con ingresos bajos y medios, donde se encuentran las poblaciones más vulnerables.

Aunque se han producido avances, en 2013 solo el 37 por ciento de los infectados con VIH -12,9 millones de personas- tuvieron acceso a la terapia antirretrovírica, lo que está lejos del acceso universal que se marcaba como meta en el sexto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) dedicado a la lucha contra el VIH/SIDA, y acordados durante la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas en el año 2000.

En este contexto, es responsabilidad de todos -instituciones, organizaciones, empresas y ciudadanía- que se consiga garantizar el acceso al tratamiento y la no discriminación de los afectados para lograr un futuro libre de esta enfermedad.