La Junta de Castilla y León reconoce a Villanueva del Conde como Conjunto Histórico

La localidad salmantian recibe el galardón de Bien de Interés Cultural con Categoría de Conjunto Histórico.

La localidad salmantina de Villanueva del Conde está de enhorabuena. Y es que, la Junta de Castilla y León ha reconocido a este municipio de la sierra de Salamanca como Bien de Interés Cultural con Categoría de Conjunto Histórico.

 

Al menos así lo publica el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) que señala que "Villanueva del Conde es un pequeño y singular conjunto situado al suroeste de la provincia de Salamanca, en las estribaciones de la Sierra de Francia. Las peculiares características topográficas y climáticas y el alto grado de antropización del medio, han condicionado la fisonomía y personalidad única de este conjunto, caracterizado por conservar un interesante conjunto de arquitectura popular y una atípica estructura urbana emparentada, como señala Carlos Flores en su Tratado de Arquitectura Popular Española, con algunas de las propuestas de ciudad ideal surgidas del Renacimiento o de los utopistas de hace un siglo, que se ha ido conservando a lo largo de los siglos, por lo que en la actualidad constituye un relevante documento histórico representativo de las formas de vida y reflejo de la identidad social y cultural de un pueblo".

 

Las peculiares características topográficas y climáticas "y el alto grado de antropización del medio, han condicionado la fisonomía y personalidad única de este conjunto, conformando un paisaje rural original, en el que la arquitectura tradicional pasa a formar parte de un mismo y único conjunto plenamente integrado", señala el Bocyl.

 

Villanueva del Conde conserva un interesante conjunto arquitectura tradicional, así como edificaciones de singular interés, entre las que destaca la Iglesia parroquial, bajo la advocación de San Sebastián y San Fabián, de los siglos XV y XVI y la Ermita del Humilladero, ubicada a la entrada del pueblo, de comienzos del siglo XVII.

 

"El sistema de construcción ligado a las actividades productivas ha estado siempre condicionado por el entorno, la climatología y la disponibilidad de materiales cercanos, como son la madera, la piedra, el barro y la cal.".

 

Así, prosigue el Bocyl en su descripción, "la madera, generalmente de castaño, se utiliza en vigas, pilares, escaleras o entramados; la piedra de granito y cuarcita, utilizada en los muros de carga, presenta diferentes tamaños y aparejos, trabadas con barro o morteros de cal; el barro y la cal se utilizan para los revestimientos, tanto interiores como exteriores. Todavía encontramos en Villanueva del Conde algunos ejemplos de esgrafiado, técnica que consiste en el raspado de diferentes colores y texturas, que enriquecía y decoraba las fachadas".

 

"La delimitación de la zona afectada por la declaración se ha llevado a cabo atentiendo a las peculiares características y ubicación del conjunto y sus interacciones con el medio en el que se desarrolla, al objeto de establecer un instrumento de protección idóneo que garantice la correcta visualización y comprensión del conjunto histórico, manteniendo el equilibrio armónico entre los valores históricos, arquitectónicos, urbanísticos, tipológicos, volumétricos, espaciales y cromáticos del espacio urbano y su relación con un espacio natural altamente antropizado, a fin de preservar la singularidad de su implantación en el territorio en el que se inserta".

 

Por todo ello, y otros aspectos, se propone la protección tanto del núcleo urbano de Villanueva del Conde, dada su especial configuración urbana, única en la comarca de la Sierra de Francia, como la de una amplia zona del territorio en el que se inserta, como ejemplo de paisaje antropizado y de alto valor patrimonial.