La Junta asegura que tan sólo 17 familias precisan de ayudas urgentes tras el cierre de los comedores escolares

Milagros Marcos

La Junta, a través de la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, ha reiterado que no se abrirán en verano los comedores escolares, tras asegurar que los servicios sociales han comprobado que tan sólo 17 familias en la Comunidad precisan ayuda urgente por este motivo.

En una comparecencia de urgencia ante los medios de comunicación, Marcos ha justificado la no apertura de los comedores escolares, en contra del criterio de los grupos de la oposición e incluso de la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, en el hecho de que la Red Centinela constituida en marzo de 2011 e integrada por sesenta profesionales de los ámbitos educativo, sanitario y de servicios sociales en las nueve capitales de provincia, fruto de un trabajo de encuesta vía telefónica, ha determinado que en la actualidad únicamente diecisiete familias precisan del programa de ayudas urgentes.

 

Así, la referida red ha podido comprobar que de una cifra inicial de 1.165 niños detectados que podrían necesitar de algún tipo de ayuda para tener cubiertas sus necesidades básicas en verano, 904 de ellos (el 77%) ya estaban atendidos por los distintos servicios de apoyo a las familias.

 

En el caso de los otros 261, tal y como ha explicado Marcos, 201 familias han comunicado que no precisaban de prestación alguna, 43 han demandado algún tipo de apoyo y, como así ha insistido, tan sólo 17 sufren una carencia de alimentos, por lo que todos los afectados han sido derivados a los servicios sociales y los más necesitados han sido incluidos en el programa de ayudas urgentes.

 

EL SISTEMA HA FUNCIONADO

 

La lectura ofrecida por la consejera ante tales datos es que "el sistema ha funcionado de forma correcta, que la red constituida ha hecho bien su trabajo y que cuando las necesidades son urgentes se pueden atender de forma inmediata", para lo cual basta con marcar el teléfono 012 y "se activa la distribución urgen y en menos de veinticuatro horas se facilitan alimentos. Por ello, ninguna familia en Castilla y León tiene por qué pasar hambre", ha sentenciado Marcos.

 

Por ello, la representante de la Junta ha rechazado la posibilidad de abrir los comedores escolares, sobre todo porque, tal y como ha advertido, "con su apertura tan sólo se cubrirían las necesidades de niños de hasta 12 años, a los que únicamente se proporcionaría una comida diaria de lunes a viernes, mientras que a través de la red de ayudas la Administración regional da un paso más porque se cubre a la totalidad de los niños necesitados y sus familias y se les garantizan tres comidas diarias".

 

Marcos sí ha apuntado que abrir los comedores escolares en la época estival podría tener sentido en aquellas comunidades autónomas que carecen del sistema con que cuenta Castilla y León para distribuir ayudas urgentes, que en la Comunidad a los cinco millones de presupuesto inicial se ha sumado otro millón y medio que podrán ser utilizados por las corporaciones locales a fin de garantizar que todas las familias tengan acceso a las ayudas que puedan precisar.