La Iglesia de los Padres Carmelitas de Alba abrirá sus puertas el 4 de octubre

Se trata de un acto cultural previo a la celebración del aniversario de la muerte de santa Teresa en la iglesia del sepulcro.

El próximo 4 de octubre, a las 7 de la tarde, con un acto cultural previo a la celebración del aniversario de la muerte de santa Teresa en la iglesia del sepulcro, se abre al culto la conocida iglesia de los Padres Carmelitas de Alba, hacia la que tienen una especial cariño los albenses por su devoción a la Virgen del Carmen, que preside su altar mayor.

 

Después de varios meses de estar clausurada (desde abril 2014) y ser sometida una intensa reparación de tejados, saneamiento de humedades, pintura del interior, consolidación de la piedra de la fachada, etc., por fin puede ser contemplada como nueva. Esta iglesia, junto con el claustro conventual, también ahora restaurado, forman un conjunto singular y representativo de la arquitectura carmelitana del siglo XVII.

 

Con tal motivo y pensando en el V centenario del nacimiento de santa Teresa, colgará de sus paredes un famoso cuadro y de proporciones grandes de la muerte de santa Teresa de Isabel Guerra. El título del cuadro es el de "Y el almendro floreció".  El cuadro estará expuesto en la iglesia de los frailes carmelitas de Alba desde el 4 de octubre 2014 hasta el mes de marzo 2015, en que se trasladará a la catedral de Ávila, donde se expondrá en los meses que restan del año centenario.

 

Isabel Guerra (n. 1947) es una monja cisterciense de Zaragoza que ha demostrado desde muy joven sus dotes artísticas y ha tenido ya varias exposiciones pictóricas nacionales de mucho suceso. Aunque se pudiera pensar que por vocación es una pintora de temas religiosos, no es así, en su amplia obra predomina el retrato y el bodegón.

 

Tiene un famoso retrato de la reina Sofía, como también de varios arzobispos de Toledo con destino a la sala capitular de la catedral toledana. De santa Teresa tiene dos famosos: Santa Teresa adoctrinando a Isabel de Santo Domingo, y el que viene ahora a Alba de Tormes, donde se representa a la Sata muriendo en brazos de su fiel enfermera, la beata Ana de san Bartolomé

 

Y se titula "El almendro floreció" por aquel pretendido milagro de que al expirar la Santa, un almendro del jardín conventual, en pleno octubre, floreció. Se trata de un tema teresiano, el de la muerte, muy poco presente en el arte y, ciertamente, ésta es la última representación que se ha hecho de la misma.

 

El cuadro es propiedad de la asociación "Beata Ana de san Bartolomé" y de ordinario está expuesto en una capilla de la catedral de Toledo. Ahora lo cede gratuitamente para que pueda exponerse en diversas fundaciones teresianas.

 

Los críticos juzgan el estilo de esta pintora como de técnica velazqueña y de inspiración mística en Zurbarán. Un estilo hiperrealista y tan luminoso que se la llama la pintora de la luz.

 

Es un acontecimiento cultural importante, uno y otro, que sirven de excelente marco al inminente centenario teresiano, año para el que Alba de Tormes está ya preparándose en forma intensa.