La iglesia de la Purísima luce ya sin andamios

Se ha renovado la fachada para reparar las humedades y los daños que han producido las aves en la piedra
La iglesia de la Purísima luce desde esta mediodía su fachada ya sin andamios, tras la renovación integral que ha sufrido para restaurar las humedades y los daños que las aves habían producido sobre las piedras y las cornisas.

Las actuaciones, que comenzaron el verano pasado, se han centrado en el repaso, consolidación y limpieza tanto de la fachada principal frente al Palacio de Monterrey, como de la lateral de la calle Ancha.

En este sentido, se han incorporado unas placas metálicas en algunas zonas para evitar que las piedras se erosionen con las lluvias y que había llevado al desprendimiento de algunas de ellas en los últimos meses antes de la restauración.

De esta forma también se ha actuado sobre las cornisas que bordean la fachada y que se han consolidado y reparado, como también se han restaurado los adornos de bolas de piedras que coronan estos lugares.