La halterofilia ve hecha realidad su demanda de una sede tras 36 años

INAUGURACIÓN. Hoy se realizó oficialmente, aunque los halteras ya habían empezado a llevar el material deportivo. EN LA SINDICAL. El nuevo local tiene 200 metros cuadrados y luz natural
Isabel de la Calle

La construcción tiene una superficie de 200 metros cuadrados, por los 80 que tenía el anterior del barrio Garrido y su interior se ha acondicionado de tal forma que tiene una sala para entrenar, tres vestuarios, dotados con aseos y adaptados para personas con discapacidad, además de una oficina y un almacén para el material.

El presupuesto para la realización de estas instalaciones ascendió a 102.798,55 euros en unas obras, que permitieron contratar a cinco nuevos trabajadores y consolidar el empleo de otros cinco.

El director del club de halterofilia salmantino, Constantino Iglesias, se mostraba muy satisfecho con el cambio, aunque “aún no está terminado de dotar con todo el material”. De hecho, aún faltan algunas espalderas que el Ayuntamiento debe llevar y material de entrenamiento del propio club, que poco a poco están metiendo en el nuevo local.

Para Iglesias, el gimnasio “nos da la autonomía que pedíamos, tiene calefacción, un techo alto y, además, luz natural que es algo que echábamos de menos en el otro lugar”. Sin embargo, los halteras más importantes no han abandonado de momento el garaje del barrio Garrido para no romper la concentración necesaria en los entrenos actuales.