La grúa municipal no actúa contra la doble fila y es más permisiva con los coches en zona peatonal y aparcar en la acera

Un vehículo aparcado sobre un paso de peatones junto al paseo de Canalejas.

La grúa municipal ha reducido el número de arrastres por infracción, pero sus actuaciones descuidan algunos de los grandes males del tráfico de la capital. En todo 2014 solo se retiraron 18 coches en doble fila y se ha rebajado la presión contra el aparcamiento en la acera, sobre pasos de cebra o en zonas peatonales

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado a conocer este miércoles las cifras del servicio de la grúa correspondientes a 2014, datos que había intentado ocultar facilitando una memoria de la Policía Local que, además de tarde, llegó recortada y que finalmente se ha visto obligado a hacer públicos por la presión de la oposición. Sobre el papel, y según la versión del equipo de Gobierno, los datos son buenos: se han rebajado las actuaciones por infracción. Pero eso es algo que tiene una doble lectura.

 

Por un lado, parece indicar que no hay un uso recaudatorio de la grúa, ya que se pasa de 4.090 a 3.674 arrastres por infracciones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta cifra prácticamente dobla la de 2012, cuando fueron 2.003 en total las actuaciones que implican multa, tasa de arrastre y de estancia. La 'broma' puede salir por 250 euros en total. El global de arrastres, además, es de récord: los 5.710 arrastres sumados las actuaciones por infracción y los desplazamientos por eventos o seguridad (se mueven vehículos para que no estorben una actividad, pero no se les multa ni se les cobra tasa) son una cifra nunca alcanzada.

 

Pero lo más preocupante es que la reducción de trabajo de la grúa que tanto parece agradar al equipo de Gobierno indica que se ha dejado de actuar contra determinadas situaciones del tráfico de la capital que constituyen algunos de los mayores problemas. Así, la grúa solo ha retirado 18 coches en doble fila en todo un año; es la cifra más baja desde 2012, aunque nunca ha pasado de los 24. La segunda fila es uno de los grandes males del tráfico salmantino y goza de una permisividad importante por parte del Ayuntamiento.

 

Preocupante es también que se haya dejado de actuar contra aquellos vehículos que circulan  libremente por zonas peatonales. Es cierto que el centro histórico, donde se concentran casi todas las calles peatonales, es ya de difícil acceso para los coches, pero es que de 2013 a 2014 se ha pasado de retirar 1.206 coches por este motivo a un tercio, solo 466.

 

También llama la atención de reducción de actuaciones sobre cuestiones de seguridad que se siguen viendo todos los días. Por ejemplo, en un año la grúa ha pasado de llevarse 133 coches aparcados sobre pasos de peatones a 91, cuando es una práctica habitual. Lo mismo ocurre con la costumbre de dejar el coche estorbando la circulación, que le ha costado la retirada de su vehículo a 256 personas en 2014, cuando en 2013 fueron 468. O los aparcamientos sobre las aceras, tan frecuentes en zonas próximas a centros escolares a la entrada y salida de los colegios: solo 177 coches se ha llevado la grúa por este motivo, cuando en 2013 fueron 326.