La grúa cambia el perfil de sus intervenciones para aumentar la recaudación por multas en Salamanca

Una grúa del servicio municipal retira un coche.

El servicio municipal de la grúa ha incrementado en los últimos años algunas de las actuaciones que entrañan la retirada del vehículo y el cobro de la tasa de arrastre. Llevarse coches por la ORA o una cuota mínima diaria de retiradas, entre las sospechas de oposición y sindicatos. El cambio de la norma para que no sea necesaria la presencia de un agente de la Policía Local lo facilita.

El aumento de la recaudación por la actividad de la grúa fue una de las sorpresas de las cuentas municipales a finales de 2013 y se ha mantenido como tendencia. Aunque hace dos años lo previsto en presupuestos era alcanzar los 300.000 euros en tasas por el arrastre de vehículos, al final la cifra se fue hasta los 567.000 según reconoció el equipo de Gobierno ante la sorpresa del PSOE. Y para el pasado 2014 la previsión se mantuvo por encima del medio millón de euros, 515.000 concretamente. Detrás de ello, un aumento de la actividad de este servicio que solo se puede explicar de dos maneras: por un repentino incremento de las infracciones o por un cambio radical en el perfil de las intervenciones de la grúa.

 

Esto último es lo que denuncian tanto la oposición como los sindicatos de la Policía Local y que se refrenda por algunos datos. El primero, el aumento de intervenciones de la grúa municipal. Según los datos oficiales, en 2012 se hicieron un total de 3.751 servicios; en 2013, según la última memoria de la Policía Local, fueron 5.667 en total, casi 2.000 más.

 

Entres las actuaciones, aumentaron las retiradas en zonas peatonales (de 512 a 1.206), por obstaculizar un carril de circulación (de 122 a 468), las retiradas de vehículos por infracción de la ORA (de 212 a 306) o los estacionamientos en aceras (de 231 a 326) y pasos de peatones (de 72 a 113). Algunos, como los dos últimos casos, están relacionados directamente con la seguridad de la circulación y, según el sindicato SSPM, se habían resuelto siempre sin sacar la grúa: el agente acudía, procuraba solucionar la situación y, en última instancia, ponía una multa. Ahora la situación se resuelve en más casos mandando la grúa, lo que incrementa el coste para el infractor, pero también la recaudación de la empresa concesionaria y el Ayuntamiento porque a la multa hay que añadir la tasa de retirada, 134 euros en la mayoría de casos, más el coste de la estancia en el depósito municipal.

 

Algo parecido ocurre con las infracciones de la ORA. Según denunció meses atrás el PSOE, el Ayuntamiento decidió meses atrás optar por la retirada de aquellos vehículos que carecían de tiquet de estacionamiento o que habían superado el tiempo permitido de estacionamiento. Esta es una práctica contemplada en el reglamento de tráfico, pero que no siempre se ha aplicado: lo normal era resolver estas situaciones simplemente con las multas previstas. Según los datos, el recurso de la retirada de vehículo ha aumentado entre 2012 y 2013 y, según la oposición, durante 2014 se ha recurrido frecuentemente a esta solución, que implica la intervención de los operarios de la grúa sin presencia de los agentes de la Policía Local. Y también un mayor coste para el propietario del vehículo: en vez de pagar la multa de 90 euros por la infracción de la ORA, o anular la denuncia si no han transcurrido dos horas desde que expiró el tiquet (7 euros), la denuncia cuesta 200 euros.

 

AUTORIZADOS POR EL AYUNTAMIENTO

 

La clave está en el cambio de la normativa. A finales de 2012, e impulsado por el actual jefe del cuerpo, el Ayuntamiento de Salamanca modificó la ordenanza municipal para permitir que un operario de la grúa pudiera retirar un vehículo sin contar con la presencia de un agente de la Policía Local, obligada hasta entonces. Con el cambio ya no había que esperar a que un agente certificara la infracción y la consiguiente retirada del vehículo; desde entonces, el sistema consiste en que el operario de la grúa envíe una foto de la situación y que un agente compruebe y valide la actuación, cosa que se hace en la práctica totalidad de las ocasiones.

 

Esta situación deja prácticamente en manos de la empresa concesionaria el criterio de la retirada de vehículos. Una circunstancia que despierta las sospechas del sindicato policial y la oposición, que creen que existe una consigna interna para que cada grúa retire un mínimo de vehículos al día.

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