La gran distribución aporta 15.000 millones de euros cada año a la economía española

La distribución comercial es una pieza vital para apuntalar la recuperación del consumo y la creación de empleo

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) ha celebrado hoy su Asamblea Anual, clausurada por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. El presidente de ANGED, Alfonso Merry del Val, ha resaltado que “la gran distribución es una pieza vital para apuntalar la recuperación” y una garantía para la creación de empleo, crecimiento y riqueza. Las 17 compañías que agrupa ANGED aportan cerca de 15.000 millones al Valor Añadido Bruto de la economía (cifra equivalente al 1,5% del PIB). Esta cantidad es la suma de todos los recursos que estas empresas generan para las Arcas Públicas por la vía de impuestos, más las remuneraciones que pagan a sus empleados y accionistas.

 

El presidente de ANGED enfatizó que “los más de 12.000 millones de euros invertidos en los últimos cinco años por la gran distribución avalan nuestra convicción de que España saldrá de la crisis”. Por ejemplo, en Andalucía, la comunidad más golpeada por el paro, las empresas de ANGED han invertido 300 millones de euros y creado 6.000 puestos de trabajo directos e indirectos en los últimos dos años.

 

La corrección de algunos desequilibrios de la economía, la lenta mejora del consumo y la confianza de los hogares hacen prever un entorno más favorable para el comercio en 2014. No obstante, desde ANGED se ha insistido en la necesidad de profundizar en el programa de reformas para poder apuntalar los primeros síntomas de mejora que muestra la economía española. “La recuperación será consistente si viene acompañada de grandes reformas que permitan construir una economía más competitiva, que garantice el desarrollo de la libertad de empresas, respete la unidad de mercado y favorezca la inversión”, aseguró Merry del Val.

 

En concreto, ANGED considera necesario seguir avanzando en la libertad comercial y de horarios porque genera oportunidades de negocio y empleo, impulsa el turismo de compras y dinamiza la vida de los grandes núcleos urbanos. “Seguimos siendo la única actividad de servicios en la que el empresario no puede decidir sus horarios de apertura, un factor clave para crear modelos de negocio, adaptarse a los cambios de los hogares y afrontar el avance del comercio electrónico”, señaló Merry del Val.

 

En Comunidades Autónomas donde se ha avanzado en este terreno, como Madrid, los resultados son muy visibles. En el último año, el comercio de la Comunidad de Madrid han creado 26.700 puestos de trabajo, según datos de la EPA. Y en el conjunto de España, las ventas a turistas internacionales han crecido un 18% hasta agosto gracias a la liberalización de Madrid y otras ciudades como Valencia.

 

Además, destinos turísticos del Sur de Europa, como Portugal e Italia, ya disfrutan de libertad de horarios, al igual que lo hacen otras plazas globales como Reino Unido y Estados Unidos. En Francia, el 60% de los ciudadanos apuesta por un cambio de ley que impulse la liberalización, según un sondeo publicado la semana pasada.

 

Por otro lado, ANGED ha alertado de que la imparable subida de impuestos a familias y empresas amenaza con truncar los primeros síntomas de recuperación. La distribución ha demandado una revisión global del sistema fiscal que ayude a fortalecer las bases del crecimiento. Y en particular, ha denunciado la discriminación que sufren sus empresas en varias comunidades donde se ha implantado el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales.

 

Este tributo pone en riesgo la viabilidad de muchos establecimientos, al absorber hasta el 35% del beneficio generado, y atenta contra el empleo y la inversión. Además, es profundamente discriminatorio ya que castiga a un tipo de empresas y deja exentas al resto de competidores, introduciendo una distorsión gravísima en el mercado y generando una gran inseguridad jurídica que aleja a los potenciales inversores, sobre todo, de carácter internacional.