La fortuna hay que buscarla

Y ya van nueve. La racha sin ganar se alarga más allá de los dos meses y entre medias se han sucedido nueve encuentros sin que los salmantinos hayan sido capaces de doblegar a un rival ni siquiera cuando, como ayer, lo han tenido a su merced. Si difícil es conseguir ponerse 0-2 a domicilio, más complicado aún parece que un rival sin apenas punch, al que su afición había abandonado a su suerte, consiga igualar el duelo después de haber errado ocasiones mucho más sencillas y cuando apenas restaban cinco minutos para que el colegiado pitara el final del choque.
T. S.

La UDS tenía los tres puntos en su mano, la fortuna parecía sonreirle tras adelantarse con merecimiento y dejar casi sentenciado cuando le agobiaban, pero todo se fue al traste en un par de lances. Dos goles que encontró porque los buscó mientras que a la UDS le pudo la ansiedad propia de quien ya no sabe cómo ganar.

Si alguien apuntaba a que se podía llevar el encuentro ese fue el Salamanca, en un arranque de partido en el que, pese al dominio del esférico de su contrincante, conseguía plantarse con peligro en el área defendida por Pindado. Los hombres de Sito esta vez sí parecían sacar rendimiento de la presión sobre el esférico y eso les permitía recuperar rápido porque su rival se limitaba a buscar el juego directo. Por ahí el mayor peligro venía desde la potencia del venezolano Salomón Rondón, que generaba cierto desconcierto entre la zaga salmantina.

Una lesión de Sito Castro, a los trece minutos, obligó a su técnico a mover el banquillo justo cuando Toti, en una buena combinación con Quique Martín probaba con el primer disparo con peligro sobre la portería local. El canterano volvía a mostrarse como el hombre más incisivo en la zona de ataque del equipo salmantino y por fin encontró la recompensa que llevaba tanto tiempo buscando. La jugada nació de una error de Pignol muy bien aprovechado por Linares, que le robó la cartera, ganó la línea de fondo y desde ahí le puso un pase medido a Toti para que desde la frontal del área pequeña pudiera fusilar a Pindado. Había que ver si en esta ocasión los charros eran capaces de mantener esa ventaja en el marcador y lo hicieron en lo que restó de primer tiempo, aunque con algunos apuros. De hecho David García primero y Pignol, después, disfrutaron de sendas ocasiones clarísimas de marcar. El primero remató de cabeza por encima del marco de Biel que, posteriormente, se lució frente a undisparo del segundo.

El duelo no tenía un dominador claro y también el Salamanca creaba incertidumbre cuando era capaz de rebasar la primera línea de presión local. Hugo Leal, hasta entonces casi desaparecido, disfrutó de una buena oportunidad, aunque David García se cruzó oportunamente para evitar que el balón enviado por el luso encontrara la portería canaria.

Tras el descanso a Kresic no le quedó más remedio que mover su banquillo para dar entrada a Marcos Márquez y apostar completamente por el juego directo buscando tanto al andaluz como a Rondón. Entonces sí que apretó Las Palmas y Biel Ribas se erigió en el gran protagonista del choque. Por dos vences evitó el gol del venezolano y encima a un cuarto de hora para el final Salva Sevilla ponía el 0-2 en el marcador tras una excelente jugada personal. El tanto parecía el punto y final del encuentro y de hecho los aficionados locales comenzaron a abandonar la grada del gran estadio canario. De hecho alguno incluso lo hizo cuando Javi Guerrero conseguía marcar el que parecía ser el tanto del honor pero en ese momento fue el Salamanca el que creyó que le podían empatar, se acongojó atrás y le dio vida a un adversario que se lanzó en busca de la fortuna y la encontró ya en la prolongación, tras un saque de esquina. A la UDS se le escapó la oportunidad de desterrar unas dudas que reaparecen con más fuerza que nunca.