La Fiscalía detecta todavía 14 vertederos y once áreas recreativas con alto riesgo de incendio

El programa de actuación en vertederos, líneas eléctricas y áreas recreativas ha rebajado el número de estos enclaves que son potencial origen de fuegos, pero todavía quedan más de cien, 25 de ellos catalogados como de alto riesgo.

La lucha contra los incendios forestales obliga a actuar en todos los campos para reducir las posibilidades de que un fuego destroce el entorno natural. Por ello, desde hace años se actúa para eliminar puntos peligrosos, pero todavía es necesario un avance mayor. Es el caso de enclaves potencialmente peligrosos porque pueden ser origen de un fuego. Se trata de los vertederos, las líneas eléctricas y las áreas recreativas, de las cuales todavía quedan más de cien en la provincia que están dentro de un catálogo de riesgo potencial.

 

Así se desprende de los datos de la memoria de la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo, que ha dado a conocer los avances en la erradicación de estos enclaves. Según los datos de su último documento, con datos de 2013, en la provincia quedan 105 instalaciones de este tipo que pueden ser origen de un incendio forestal; en concreto se trata de 52 vertederos, 19 líneas eléctricas y nada menos que 34 áreas recreativas que están considerados como potencialmente peligrosos. No obstante, el número está muy por debajo de los casi 200 enclaves de este tipo catalogados en 2012 gracias al trabajo en las áreas recreativas.

 

La situación más complicada se vive en los vertederos. Según la fiscalía, de los 55 vertederos censados en 2012 en la lista de los de peligro en materia de incendios solo se han eliminado tres y, de esos 52 que sobreviven, catorce están catalogados dentro de un nivel alto de riegos de originar un incendio y otros 36 son de nivel medio.

 

En materia de líneas eléctricas, solo hay 19 catalogadas, y ninguna de alto riesgo, en parte por el trabajo que realizan los titulares de las líneas cada año a instancias de las autoridades autonómicas para reducir en lo posible el riesgo de que estas infraestructuras causen fuegos. Para ello se actúa con cortas de vegetación y mantenimiento de las líneas en buenas condiciones para que no provoquen chispas eléctricas.

 

Por último, se ha producido un enorme avance en cuanto a las áreas recreativas. No obstante, hay que recordar que el año pasado la fiscalía denunció que nada menos que 126 de las repartidas por la provincia estaban en condiciones en las que podían ser origen de un incendio. Este pasado 2013 se eliminaron 92 de los puntos conflictivos y han quedado 34; solo once de los catalogados en algún nivel de peligrosidad lo son por riesgo alto. Estas actuaciones con importantes porque se trata de enclaves cercanos al medio natural y que suelen estar muy concurridos por vehículos y peatones por lo que es especialmente vital eliminar de ellos las condiciones que pueden provocar un incendio.