La Fiesta del Almendro reivindica la apertura de la línea férrea y “la verdad de la palabra”

PROYECTOS. El Gobierno autonómico aún no ha decidido sobre la ubicación de la Cúpula, y la Diputación comenzará el centro turístico de Vega Terrón en breve
MIGUEL CORRAL

Ni el cielo amenazador de primeras horas de la mañana, ni la posterior lluvia, impidió que varios miles de personas acudieran a esta tradicional cita con el almendro. La Fregeneda, y el mercadillo de Barca d’Alva, se convirtieron un año más en lugares de encuentro para los salmantinos, aunque con una asistencia menor de como es costumbre en este día.

La Fiesta del Almendro es la reivindicación permanente a la tierra, y por supuesto a la recuperación de la línea férrea, como así pronunciaron durante la alocución de autoridades, el alcalde de La Fregeneda, Bernardo García, y la edil Gema Chico; unos derechos que también se encargaron de recordar, tanto el pregonero, como el colectivo Camino de Hierro.

Bajo este trasfondo, la jornada comenzaba con el recibimiento de autoridades, entre ellas, en primera instancia, la de la presidenta de la Diputación, varios senadores y procuradores, así como diputados provinciales, alcaldes y concejales de la zona, y a los que se sumaba, tras el encuentro con el gobernador de Guarda en Vega Terrón, la presencia del consejero de Interior y Justicia, Alfonso Fernández Mañueco, y que a la postre, sería el primer encargado en proceder a la plantación del almendro en la plaza de la localidad, un acto simbólico al que le siguieron el resto de autoridades presentes.

Tras este momento, se procedió a la entrega de premios del concurso literario, y de los concursos de postres y fotografía, resultando ganadores de estos dos últimos, Manuela Méndez y Javier Santano.

Aún sin Cúpula del Agua
Durante su intervención, Fernández Mañueco quiso felicitar al pueblo de La Fregeneda por haber sabido conservar durante casi medio siglo este encuentro, cita en la que confluyen “la fiesta popular, la cultura vinculada a la poesía, con el certamen literario, y la naturaleza”. Del mismo modo, destacó la cooperación entre España y Portugal, “es verdad que hubo un tiempo que pensamos que la frontera separaba, pero aquí se vivía con mucha colaboración”.

En relación a esa colaboración transfronteriza, el consejero de Interior señaló desconocer que “haya habido algún avance” sobre la decisión en relación a la ubicación de la Cúpula del Agua en Arribes, “no está tomada todavía”, a la vez que recordó, “también dentro de esa colaboración, la opinión de país hermano se va tener muy en cuenta”.

PREGONERO
Francisco Blanco evoca la “palabra de nuestros antepasados”
El pregonero de esta edición del Almendro quiso con su alocución “intentar reconducir una sociedad a la deriva por la vía de una rehumanización. No sé si lo he logrado, pero he querido transmitir que en estos tiempos complejos es fundamental buscar un camino a la esperanza”. Según Blanco, “he pretendido que fuera esencialmente humano, con una lanza a favor de algo que para mí es sagrado, y que es la palabra. Mi dedicación a la etnografía, tiene mucho que ver con este pensamiento y sentimiento”.

ISABEL BERNARDO. GANADOR DE LA FLOR DEL ALMENDRO
“Ahora preparo un libro de cuentos que estará para abril”
M. Corral
Feliz, “muy feliz”, así se mostraba ayer en La Fregeneda Isabel Bernardo, ganadora de la cuadragésimo tercera edición del concurso literario La Flor del Almendro, premio dotado con 1.500 euros y que alcazaba por unanimidad del jurado con su obra: Y soñé al almendro, como al vacío, diez sonetos que la hacían acreedora de este galardón y que recibía ayer de manos del consejero de Interior, Fernández Mañueco.

Junto a Isabel Bernardo, el acto oficial de la entrega de estos premios contaba al mismo tiempo con la presencia de los ganadores de sendos accésit ex aequo de este concurso, dotados con 450 euros cada uno y que recaían en Manuel Laespada Vizcaíno, por Arpegios de quietud; y en Santiago Redondo Vega, por su trabajo en prosa, Papel en blanco. Todos ellos, procedían a dar lectura de sus obras ante el público que se congregaba en el edificio que rehabilita el Ayuntamiento de La Fregeneda.

¿Qué significado tiene el haber recibido este premio?
Ha sido algo muy bonito, pues es la primera vez que me presento a un concurso. Había presentado un trabajo anteriormente a esta edición, pero es el primero que gano desde mis años de infancia, cuando obtuve un premio a los 12 años. Por este motivo me ha hecho especialmente ilusión, además, porque ha sido un trabajo que hice en una sola noche, en definitiva, resumió un momento de mi vida, y que ese momento haya tenido un premio, es algo muy emocionante y bonito.

¿Qué hace ahora después de abandonar la vida pública?
Lo mismo que hacía antes, dedicarme plenamente a escribir y luego a llevar la empresa ganadera en el campo.

¿Trabaja en algún proyecto?
Sí, estoy tras la presentación de un libro de cuentos para todos los públicos, para pequeños y mayores, creo que estará preparado para el mes de abril. La editorial me ha comentado que a lo mejor se puede presentar antes del Día del Libro, ya veremos.

Imagino que este premio le haya dado más fuerzas para seguir escribiendo poesía...

No exactamente, porque la llevo trabajando desde hace muchísimos años, digamos que es uno de mis medios más bonitos de evasión, es mi silencio; mi silencio es la poesía, y sigo trabajando como siempre, aunque tengo que reconocer que un premio te emociona y te invita a seguir escribiendo con más ganas.