La Feria del Barro llega a su fin con una edición "floja" de ventas y visitas

XXV Edición de la Feria del Barro

Los artesanos reconocen haber echado en falta la visita de turistas a la Plaza de los Bandos.

El balance de ventas de la XXV edición de la Feria del Barro organizada por la Asociación de Artesanos del Barro de Salamanca (ARBASAL) -que termina hoy– ha sido pobre, como aseguran los propios comenciantes. Muchos indican que ha sido el año en el que menos ventas y visitas han recibido. Otros la definen como "floja", tras haber notado un claro descenso de las ventas y de las visitas, e incluso señalan que la ausencia de turistas como importante.

 

El presupuesto de gasto de los salmantinos para la feria se ha estipulado por alguno de los artesanos presentes en la Plaza de los Bandos con una media de 15 euros por cliente. La adquisición de artículos de uso alimentario y para cocina han sido los  más demandados, seguidos de los artículos de decoración, pero sobretodo los artículos de uso diario.

 

Desde los puestos del recinto, los comerciantes dicen haber echado en falta la presencia de compradores de clase media. Remarcan la presencia de dos compradores 'extremos': uno con un gasto de 8 euros de media y otro de 500 euros.

 

Dependiendo del puesto y del producto que el artesano ofrece al cliente han variado las ventas. Los stand de alfarería culinaria han hecho una venta aproximada de 20 ventas diarias, los complementos de bisutería, una venta media de 50 productos diarios, mientras que los puestos con productos de decoración rondan las 13 ventas de media por jornada.

 

En lo que muchos coinciden, tras más de una década realizando esta feria dedicada al barro, es en que el público salmantino entiende de cerámica y artesanía.