La Feria de San Felipe concita el interés de un millar de personas

Certamen. Los productos de la tierra brillan en la 128 edición de un evento que sigue apoyando al sector primario. Inauguración. Corrió a cargo de la presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez
MIGUEL CORRAL

Lejos quedaron los tiempos del trato, del apretón de manos sellando la palabra de los hombres del campo. Ahora todo se pretende negociar en mesas, en círculos donde el ganadero de siempre, el que ve cómo con cada día que pasa su mundo se hunde, apenas encuentra representados sus intereses. Las conversaciones en los corrillos lo dicen todo, aunque no se escuchen más allá de San Felipe, pero ponen de manifiesto el malestar de la mayoría con mesas, vacunas y saneamientos.

Si no fuera por el momento de actualidad que cobra el sector ganadero, la Feria de San Felipe, en Barruecopardo, pasaría desapercibida para el sector, casi testimonial en cuanto a presencia de ganado; cosa bien distinta si hablamos como día de fiesta y de un lugar de encuentro para agricultores y ganaderos donde intercambiar pareceres, aunque ahora –en mayor medida– son lamentaciones, porque todos opinan lo mismo.

Así las cosas, Barruecopardo sigue siendo lugar de reunión para cientos de personas en ese señalado Primero de Mayo, pues en ello ha trabajado duro su Ayuntamiento. El certamen más antiguo de Castilla y León sigue vivo, aunque para ello haya tomado otros derroteros, por otro lado, más acordes con los nuevos tiempos.

Y eso lo ha sabido interpretar muy bien este Ayuntamiento de Barruecopardo al apostar sin fisura alguna por la promoción de los productos agroalimentarios, y en definitiva por el sector primario, origen de esta feria que ayer llegó a su 128 aniversario.

Los Quesos de Arribes y el Vino DO Arribes, fueron las estrellas de una edición que tuvo a la presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez, como inauguradora oficial, tanto de la feria en el valle Cardadal, como de la decimosegunda Muestra de Productos de la Tierra. En este recinto estuvieron representadas las cuatro DO de la provincia y productos de la zona como los licores, dulces y miel, además de otros procedentes de más allá del Duero, como el bacalao.

La nota simpática la ponían los escolares de Barruecopardo y Valderrodigo con su empresa Arriscol y la venta de jabones y almendras.