La Feria de Artesanía mantiene los visitantes y crece en calidad

Éxito. La octava edición cierra sus puertas y cumple las previsiones de los organizadores, y de buena parte de los artesanos. Público. La coincidencia ayer con el mercadillo portugués, colapsa las calles
Miguel Corral

Al margen del cualquier cifra de número de visitantes o volumen de negocio, nadie puede negar que por octavo año Trabanca vuelve a poner el listón en todo lo alto en la Feria Internacional de Artesanía, y que con éste, son ya ocho años, ocho ediciones con ese reto permanente de demostrar que un pueblo de 240 habitantes es capaz de aglutinar y de acaparar el interés por unos días de miles de personas.

Claro está que la opinión que cada cual pueda exponer de esta octava edición de la feria va en función de las perspectivas con las que cada cual haya acudido, especialmente los artesanos que viven de ello, por lo cual serán siempre subjetivas, pues no faltarán opiniones y pareceres para todos los gustos, como los colores.

Pero lo que nadie puede negar, y en lo que todos coinciden, es en la sorpresa agradable de ver en la comarca de Vitigudino lo que hasta hace ocho años se le había negado. Observar el trabajo de artesanos procedentes de puntos tan lejanos como Huelva, Valencia, Gerona o Vitoria, ya dice mucho del esfuerzo organizativo que requiere este certamen para aglutinar a 117 artesanos de 21 sectores y procedentes de todos los puntos de la Península Ibérica.

Con la coincidencia del mercadillo portugués en la jornada de ayer, la Feria Internacional de Artesanía cerraba sus puertas con un nuevo éxito, marcado en esta ocasión por un salto cualitativo que marca el camino a seguir de la feria, y por un número de visitantes más que significativo si se tiene en cuenta el cobro de entrada y el momento actual de coyuntura económica. Seguro que los que conocen esta localidad y la visitaron ayer, les costó reconocer sus calles, algunas de ellas sin asfalto, pero abarrotadas de vehículos incluso en la afueras, muchos no daban crédito al colapso de gente y vehículos que intentaban transitar por sus calles.

Según el alcalde de esta localidad, José Luis Pascual, “hemos superado las previsiones, pero siempre en esa horquilla de otros años, estamos muy satisfechos con la afluencia”, y es por ello que critica que las instituciones hayan dado la espalda a Trabanca, “el interés de la gente por la feria no se corresponde con el de nuestros políticos, quizá porque pasan olímpicamente de lo que nuestros pueblos necesitan y quieren”.