La familia confirma que el cadáver hallado junto al río pertenece a Rocío Jiménez

Reconocimiento. Los allegados de la mujer desaparecida a finales de junio se desplazaron hasta el instituto anatómico forense para certificar su identidad
M. S. B.

Los familiares de Rocío Jiménez Salazar, la mujer de 74 años que desapareció el pasado 30 de junio tras salir a pasear por el barrio de San José, confirmaron ayer que el cadáver que la Policía encontró cerca del río, en la parte trasera de una gasolinera próxima a la fábrica de Mirat corresponde al de su ser querido.

La trágica certificación se efectuó en la tarde de ayer, cuando los allegados de la mujer tuvieron que reconocer los efectos personales de la fallecida. En concreto, unas zapatillas que llevaba puestas el día de su desaparición. El hallazgo del cadáver de Rocío Jiménez pone fin a los rumores que circularon por la ciudad hace unas semanas y que apuntaban a que podía haber sido vista con vida, una circunstancia que negaron ayer a este periódico los familiares de la difunta. De hecho, los parientes apuntan que la mujer pudo morir a los pocos días de que desapareciera, o incluso el mismo día en que abandonó su domicilio para no volver. Ayer se efectuó el primer examen forense al cuerpo, y según afirmaron los familiares, la segunda de las pruebas ya ha sido remitida a Madrid para avanzar en las causas de la defunción. En los próximos días, sus seres queridos esperan recibir los restos mortales de Rocío para poder darles sepultura. El dramático descubrimiento del cadáver de Rocío acaba con la intensa campaña de búsqueda emprendida por su familia durante varios meses.