La falta de hurto pasa a ser ahora un nuevo delito con un lĂ­mite de 1.000 euros

Los asesinatos tienen una mayor penalidad que los homicidios y la diferencia estriba en que son muertes producidas con alevosĂ­a, por precio, recompensa o promesa

La reforma del CĂłdigo Penal introduce nuevas agravaciones en homicidios o robos. Por contra, despenaliza la mayorĂ­a de faltas, que pasarĂĄn a ser perseguidas administrativamente en el ĂĄmbito de la Ley de Seguridad Ciudadana o por la vĂ­a civil.

El texto aprobado este jueves en el Consejo de Ministros actualiza el delito de asesinato para considerar parte de este tipo el homicidio destinado a "facilitar la comisiĂłn de otro delito o para evitar ser descubierto".

Los asesinatos tienen una mayor penalidad que los homicidios y la diferencia estriba en que son muertes producidas con alevosĂ­a, por precio, recompensa o promesa, o con ensaĂąamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

AsĂ­ lo establece el artĂ­culo 139 del vigente CĂłdigo Penal, que castiga con 15 a 20 aĂąos de prisiĂłn estas conductas. Cuando no concurren estas circunstancias, se imponen diez a quince aĂąos de cĂĄrcel por homicidio.

Entre las agravantes del delito de robo, introduce el desamparo de la vĂ­ctima y el pillaje que puede darse en situaciones de catĂĄstrofe; la profesionalidad; el portar armas; la participaciĂłn de un grupo organizado, y el hurto de conducciones de suministros elĂŠctricos o de cableado de telecomunicaciones.

El robo con fuerza tendrĂĄ en cuenta el modo de comisiĂłn y la fuerza utilizada para abandonar el lugar; mientras que el robo con violencia introduce un supuesto agravado para los delitos cometidos en establecimientos abiertos al pĂşblico.

La agravaciĂłn prevista para estos delitos, por los que se podrĂĄn imponer medidas de seguridad a los delincuentes peligrosos, tendrĂĄ su reflejo en la estafa cuando sea cometida por una organizaciĂłn criminal y la defraudaciĂłn afecte a una pluralidad de personas.

LUCHA CONTRA LA MULTIRREINCIDENCIA
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, el titular de Justicia, Alberto Ruiz-GallardĂłn, ha puesto de relieve la supresiĂłn de las faltas en el CĂłdigo en base al principio de intervenciĂłn mĂ­nima del Derecho penal y con el objeto de reducir el nĂşmero de asuntos menores que sobrecargan los juzgados.

Se mantendrĂĄn algunas como delitos leves por ser de escasa gravedad con penas de multa. Esta regulaciĂłn se desarrollarĂĄ en la nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal y mientras tanto se resolverĂĄn en juicios de faltas.

La falta de hurto se sustituye por un delito leve de hurto que castigarĂĄ los casos en los que lo sustraĂ­do no supere los 1.000 euros, aunque para fijar este lĂ­mite se tendrĂĄ en cuenta la capacidad econĂłmica de la vĂ­ctima. Actualmente, el lĂ­mite del valor de lo sustraĂ­do estaba en 400 euros.

Para ofrecer una respuesta adecuada a la multirreincidencia y la delincuencia grave, se prevĂŠ que en el caso de delincuencia profesional y organizada se les pueda condenar con el tipo agravado a penas de uno a tres aĂąos de prisiĂłn e, incluso, en los casos mĂĄs graves, de entre dos y cuatro aĂąos.

CONSERVACIÓN DE MUESTRAS PARA LOS ANÁLISIS NECESARIOS
Una novedad propuesta por el Ministerio del Interior radica en extender el comiso ampliado (de bienes procedentes de actividades similares anteriores a las que son objeto de condena) a los delitos de blanqueo, receptaciĂłn profesional, trata de seres humanos, prostituciĂłn, explotaciĂłn y abuso de menores, trĂĄfico de drogas, falsificaciĂłn y corrupciĂłn en el sector privado. Hasta ahora sĂłlo se aplicaba en delitos de terrorismo y crimen organizado.

AdemĂĄs, se aumenta la posibilidad de utilizar esos bienes por parte de la PolicĂ­a y se racionaliza la conservaciĂłn de muestras de sustancias intervenidas, de forma que sĂłlo se custodie lo necesario para realizar los anĂĄlisis oportunos.

Se simplifica tambiĂŠn el sistema de cancelaciĂłn de antecedentes penales para facilitar la operatividad del sistema europeo de intercambio de informaciĂłn.

Esta reforma del CĂłdigo Penal introduce la prisiĂłn permanente revisable en delitos de terrorismo, magnicidio, asesinatos de menores de 16 aĂąos o discapacitados, asĂ­ como en aquellos producidos tras una agresiĂłn sexual sobre la vĂ­ctima.

AdemĂĄs, contempla la custodia de seguridad en casos excepcionales cuando el preso ha cumplido la pena de prisiĂłn y se valoren las "altĂ­simas posibilidades" de reincidencia.

Para finalizar, el ministro de Justicia ha defendido que la nueva regulaciĂłn atiende mĂĄs a las circunstancias individuales del delincuente y no conlleva un incremento de la poblaciĂłn penitenciaria, aunque sĂ­ un mayor castigo a las "conductas que la sociedad quieren que sean reprochadas".