La factura del edificio de Íscar Peyra: un millón de euros al año hasta 2025

El edificio de servicios municipales de Íscar Peyra (Foto: Archivo)

La operación del edificio de Íscar Peyra costará casi 15 millones de euros hasta que en 2025 el Ayuntamiento ejecute la opción de compra. El coste total será de casi 24 millones de euros tras haber prorrogado Mañueco el alquiler en 2015: de haberlo comprado ya hubiera costado 19,5 millones.

El edificio de nueva construcción al que el Ayuntamiento de Salamanca trasladó muchos de sus servicios en 2005 va a ser un capricho caro. La operación, diseñada hace una década, le va a costar casi 25 millones de euros entre el alquiler con opción a compra que paga al Obispado, las obras de construcción y el sobrecoste que va a suponer la decisión del actual alcalde de posponer la compra diez años, del 2015 en el que estaba prevista a 2025.

 

Según los datos municipales, el Ayuntamiento de Salamanca tiene que hacer frente cada año a un coste cercano al millón de euros por el alquiler con opción de compra firmado en su día a razón de 36.000 euros/mes y modificado el año pasado. Esa cantidad corresponde con una parte de inversión y otra de intereses, creciente la primera y decreciente la segunda en la tabla de amortización prevista hasta 2015. A ello hay que sumar los 3,6 millones de euros que cuesta ejercer la opción de compra, que se puede hacer en cualquier momento, pero que todo indica se pospondrá hasta el final del alquiler, en 2025. En total, y desde ahora hasta entonces, 14,7 millones de euros.

 

Esta es la factura que hay que pagar en los próximos diez años, pero el coste total es mayor. Antes de instalar allí una parte importante de sus servicios en 2005, el Ayuntamiento tuvo que hacer importantes obras para acondicionar el edificio original propiedad del Obispado, del que se aprovechó una mínima parte. En total, gastó 4,7 millones de euros en estas obras.

 

Pero es que, además, hay que contar con la revalorización del inmueble. A pesar de que el mercado inmobiliario no es ni sombra del que era cuando se firmó el acuerdo en 2005, el contrato mantiene una cláusula de revalorización del inmueble que ha hecho crecer su valor y su coste para el municipio; al menos, en la última negociación el Ayuntamiento consiguió que lo que paga de alquiler descontar mayor cantidad del precio final.

 

Eso sí, lo mejor hubiera sido asumir las condiciones firmadas en su día. Lo previsto es que el Ayuntamiento hubiera comprado el edificio en 2015 por 9 millones de euros; su coste final, sumadas las obras, el alquiler y toda la amortización, hubiera sido de 19,5 millones de euros. En su lugar, y tras las negociaciones llevadas a cabo durante 2014, se ha prorrogado el contrato de alquiler hasta 2025 y, cuando se ejerza la opción de compra, el coste habrá sido de 23,6 millones de euros, casi cuatro más. Esos 4 millones son el coste extra de no haber ejercido la opción de compra cuando se debía.