La fábrica de ENUSA soportaría un hipotético terremoto, inundaciones y otros sucesos naturales

El documento contiene una evaluación de la respuesta de la instalación frente a un conjunto de situaciones extremas.
La Comisión Europea a raíz de lo sucedido Japón el pasado mes de marzo requirió que las centrales nucleares se sometieran a unas pruebas de resistencia y entregarán los informes correspondientes antes del 31 de octubre. En el caso de España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) amplió el estudio a las instalaciones nucleares.

La fábrica de elementos combustibles que Enusa Industrias Avanzadas, S.A., tiene en Juzbado (Salamanca) entregó el pasado viernes 28 de octubre al CSN el informe sobre las pruebas de resistencia, cumpliendo así el calendario establecido por el organismo regulador español. El alcance técnico del informe presentado ha incluido los siguientes sucesos iniciadores: terremotos, inundaciones y otros sucesos naturales extremos. De igual modo, en el informe se contempla la pérdida secuencial de funciones de seguridad asociadas a los sucesos iniciadores anteriores, abordándose, en concreto y a petición expresa del Consejo de Seguridad Nuclear, el estudio de la pérdida de suministro de energía eléctrica exterior y de emergencia.

El informe se ha estructurado, por un lado, en validar los criterios incluidos en las bases de diseño de la instalación y, por otro, en reevaluar los márgenes de seguridad asociados a los
sucesos iniciadores indicados. Los resultados obtenidos demuestran que la fábrica de elementos combustibles de Enusa es segura y confirman que la instalación soportaría un hipotético terremoto, posibles inundaciones y otros sucesos naturales, como son la nieve y las lluvias torrenciales.

Cabe destacar la alta resistencia sísmica de la instalación para una zona de baja intensidad como es la zona de Ledesma y la inmunidad frente a una situación de inundación provocada por la rotura de la presa de Santa Teresa y el azud de Villagonzalo en máxima avenida del Río Tormes debido a la altura a la que se encuentra construida.

En cuanto a la pérdida de electricidad, el sistema de suministro es necesario para la operación normal de la fábrica, dando soporte a sistemas que controlan la seguridad de la instalación. En caso de falta de energía eléctrica la planta iría automáticamente a parada, lográndose así una condición segura.

Junto a los resultados obtenidos en el informe frente a los sucesos iniciadores indicados, se han identificado un conjunto de mejoras, principalmente relacionadas con la minimización del riesgo de incendio y de la disponibilidad de los sistemas de contra incendios, todo ello tras un hipotético seísmo.

El informe presentado por Enusa está a sujeto a la aprobación del CSN, una vez aprobado, la fábrica invertirá en aquellas acciones identificadas que incrementen aún más los exigentes niveles de seguridad actuales. La seguridad es la prioridad principal de la instalación y las pruebas de resistencia muestran la solidez de su diseño y sus altos márgenes de seguridad.

Enusa Industrias Avanzadas, S.A. es una empresa pública participada en un 60 % por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, y en un 40% por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), que a su vez pertenece al Ministerio de Ciencia e Innovación. Enusa se estructura en tres áreas de negocio: la primera parte del ciclo del combustible nuclear (actividad tradicional de la compañía); sus participaciones en empresas de carácter industrial (Etsa-Enusegur dedicadas al transporte de mercancías peligrosas y Molypharma, que produce y suministra radiofármacos para su uso en la medicina nuclear); y por último, la prestación de servicios medioambientales con Teconma y Emgrisa que trabajan para la protección del entorno reduciendo el impacto medioambiental.