La explotación de La Aldehuela, con un saldo negativo de 3,8 millones al año

Imagen de las estructuras del velódromo y la pista cubierta, las dos grandes instalaciones de la ciudad deportiva (Foto: I. C.)

La ciudad deportiva costará más de 33,7 millones los próximos años, una inversión necesaria en la que se conceden construcción y gestión a una empresa privada a la que se pagarán más de 20 millones de euros para sustentar la actividad.

Recuperar la emblemática ciudad deportiva de La Aldehuela, uno de los santuarios del deporte en Salamanca, va a costar un esfuerzo importante. Está claro que es necesario y que su renovación era un debe en la cuenta de los distintos gobiernos municipales de los últimos 20 años, pero la fórmula escogida deja para la empresa privada la construcción y para las arcas públicas el mantenimiento porque, aunque en teoría la adjudicataria asume la gestión, la realidad es que su funcionamiento arroja un déficit anual y que para sustentar su funcionamiento tendrá que ser subvencionada por el Ayuntamiento.

 

Según los datos del proyecto presentado por el Ayuntamiento de Salamanca, la explotación del complejo va a arrojar un déficit anual de 3,8 millones de euros. Es el resultado de su importante coste, más de 4 millones de euros al año, que incluyen los gastos fijos de funcionamiento (320.000 euros en personal, por ejemplo), pero también una importante parte de subvenciones para amortizar la inversión que hace la adjudicataria, la renovación de instalaciones y los gastos financieros. Entre estas tres partidas, suman 2,9 millones de euros de esos cuatro que se calcula va a costar cada año la instalación.

 

Según el estudio económico financiero, la empresa recuperará el coste del contrato (algo más de 11 millones de euros) y la inversión realizada; para ello, se determina una subvención para compensar la inversión de 220.075 euros al mes durante los cinco primeros años; en total, 13.204.500 euros.

 

Además, hay que contar con el déficit de explotación, que ronda los 3,8 millones de euros cada año. Para asegurar el funcionamiento, el Ayuntamiento ha determinado en el pliego del contrato una subvención al déficit de explotación a razón de 1,2 millones de euros/año durante los 15 años del contrato (diez más prórroga de cinco); en total, 18,1 millones de euros. 

 

Y por último está la subvención a la renovación de instalaciones, contemplada en el contrato y necesaria para evitar que el deterioro haga que decaiga el buen estado de las instalaciones. En total, 2,4 millones de euros repartidos en los diez primeros años. Esta partida es abultada porque se contempla, por ejemplo, cambiar la pista de atletismo a los diez años (291.000 euros) o el mini golf cada cinco (47.000 euros en los quince años de explotación). En total, 2,4 millones que se subvencionan completamente.

 

Estas son las cifras de una instalación totalmente necesaria y que, aunque cara, lo va a ser menos de lo pretendido. Según ha denunciado el PSOE, el contrato que se detuvo por la quiebra de la anterior concesionaria se elevaba cerca de los 84 millones de euros en un contrato por 40 años, aunque el coste por año es casi igual que el planteado ahora. La diferencia ha despertado las suspicacias del grupo municipal socialista, que no encuentra explicación a que ahora la instalación cueste menos de la mitad de lo que se pedía entonces.

 

UN IMPORTANTE DÉFICIT DE EXPLOTACIÓN

 

En este aspecto es determinante la explotación del recinto. Los ingresos previstos son de 184.000 euros al año y derivan del cobro de tarifas a los usuarios, para lo cual hay un cálculo de demanda de las instalaciones en el que, por ejemplo, no se tiene en cuenta que muchos serán clubes con los que el Ayuntamiento tiene convenios. De ellos, unos 24.000 euros al año se esperan conseguir de la explotación del bar y a la organización de espectáculo y otras actividades.

 

Con unos escasos ingresos previstos de 184.000 euros/año y unos gastos de 4 millones, el PSOE considera que el Ayuntamiento debería haber asumido la gestión en vez de darla a una empresa externa porque, con los números propuestos sobre la mesa, la realidad es que el esfuerzo económico va a ser municipal y la gestión privada va a ver cubiertos todos sus costes, sin tener que hacer esfuerzo por mejorar los ingresos. Una situación que alimenta la duda sobre lo idóneo del método escogido: una licitación para que una empresa construya y gestione, pero de cuyos costes se hace cargo casi en su totalidad el Ayuntamiento.

 

LAS TARIFAS SUBIRÁN A PARTIR DEL PRIMER AÑO

 

En este sentido, llama la atención el establecimiento de las tarifas. En principio, son las mismas que rigen para instalaciones análogas, pero con un detalle: se podrán revisar al alza con total libertad para el concesionario, previa aprobación del Ayuntamiento. Según el pliego se establece que la subvención al déficit de explotación se hará cada año con arreglo al IPC; además, las tarifas se pueden actualizar a partir del primer año, para lo que la empresa tendrá libertad.

 

En cuanto a los precios, se han tomado los de la ordenanza municipal, pero se establecerán nuevos para aquellos servicios que hasta ahora no se prestaban en ninguna instalación municipal, caso del velódromo, el mini golf y el rocódromo. También se echa de menos una tarifa de utilización para la pista cubierta de atletismo en competiciones, un uso que se supone será frecuente; sí existen en la ordenanza actual, pero habrá que ver si se aplican las mismas para la pista cubierta que para la de aire libre del Helmántico.

Noticias relacionadas

¿Considera necesaria la inversión millonaria en las pistas deportivas de La Aldehuela y su coste durante los próximos 15 años?