La estrategia salva al Guijuelo

El Guijuelo salvó un punto ante el líder gracias a la estrategia. Primero Iturralde y después Juli Ferrer anotaron de cabeza los dos tantos del conjunto chacinero en sendas jugadas a balón parado, ambos en los minutos finales de cada periodo.
ADRIÁN A. GARCÍA / GUIJUELO

María sorprendió a propios y extraños con el once titular con el que saltó al campo. Juli Ferrer ocupaba lugar en la medular junto a Iturralde, Pichardo se estrenaba de inicio en el lateral izquierdo y Jonathan Rosales era el encargado de cerrar el lateral derecho. Un planteamiento defensivo para intentar controlar las acometidas del líder del grupo.

Aburrimiento es la palabra que mejor puede definir los primeros 45 minutos. Los porteros podían haberse quedado en el vestuario ya que ninguno tuvo que realizar ninguna intervención. La igualdad fue la nota predominante entre dos equipos que estaban más preocupados de no recibir ocasiones que de buscar el área rival. Mucha guerra en el centro del campo y continuas peleas por arriba. Si acaso fue ligeramente superior el Éibar, que se aproximó algo más sobre la meta de Montero, pero sin lanzamientos entre los tres palos.

El partido comenzó con polémica, ya que a los 4 minutos Garban protestó con vehemencia unas manos dentro del área visitante después de realizar un control orientado. El árbitro no opinó lo mismo y se siguió jugando. Ésa fue la única vez que el Guijuelo se acercó a las inmediaciones de Irureta. Por su parte, el conjunto eibarrés gozó de una magnífica ocasión cuando Lanza se encontró un balón suelto en el minuto 16 y tras perfilarse para su pierna izquierda su disparo colocado se marchó lamiendo la base del poste. Primer y único intento de peligro sobre la meta de Montero.

El resto de la primera parte pasó entre los bostezos y las críticas del público hacia el colegiado extremeño Hernández Maeso por las continuas faltas señaladas en contra del conjunto chacinero. Y en eso estaba el partido cuando en el minuto 44 llegó el primer tanto del encuentro. Jonathan Martín colgó una falta desde el centro del campo, Juli Ferrer peinó en el borde del área e Iturralde, sólo en el segundo palo, entró para acariciar levemente el balón con la testa para enviarlo al fondo de la red y hacer el 1-0. Ver para creer, un disparo a puerta, un gol, efectividad cien por cien.

La segunda mitad comenzó con las peores noticias posibles para el conjunto chacinero. En la primera ocasión del Éibar, a los tres minutos de la reanudación, llegó el empate. Irureta sacó largo de puerta, Cascón, superior físicamente a Jonathan, le ganó la partida al central y Cuevas se aprovechó de la empanada de de Jonathan Rosales para batir por alto a Montero. Toda la estrategia hablada en el descanso se fue al traste nada más comenzar la segunda parte.

No obstante, la moral de los locales no se vio afectada y buscó con más ahínco si cabe el área eibarresa. Durante este periodo, el Guijuelo fue superior a su rival, pero sin llegar a materializar una de las tantas oportunidades de las que gozó. En el 64 fue Garban, cuyo disparo se marchó rozando el larguero; dos minutos más tarde, Jonathan probó a Irureta en un golpe franco directo; en el 68, el guardameta vasco demostró sus reflejos al repeler con los pies un misil de José Romero; y en el 76 Tejedor tuvo la más clara al rematar solo una falta colgada, pero su cabezazo se marchó fuera.

La dinámica del encuentro parecía presagiar que el gol de la victoria local estaba al caer, pero en ocasiones el destino es caprichoso. Cuando mejor estaba jugando el conjunto verdiblanco llegó el segundo tanto del Éibar. Abaroa sorprendió a todos con un disparo ajustado desde la frontal, cuyo efecto rebasó a Montero, que sólo pudo mirar como su lanzamiento se colaba al fondo de la red.

Sin apenas merecérselo, el Éibar se ponía por delante en el minuto 83 y los aficionados comenzaron a abandonar sus asientos. Después de tantas llegadas, el Guijuelo se veía por detrás en el marcador, pero, cuando el partido agonizaba, tiró de casta para lograr el empate. Las jugadas a balón parado, que tanto peligro estaban llevando a la meta visitante, propiciaron el 2-2 gracias a un buen remate de Juli Ferrer a un centro de Leroy.