La escultura del Príncipe Juan se muda a la Plaza Monterrey

Anteriormente, la obra de Agustín Casillas estaba en la Plaza de Peñuelas de San Blas.

La estatua del Príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos y que ostentó el título de señor de Salamanca, ya se encuentra en su nueva ubicación en la Plaza de Monterrey de la ciudad tras su paso por la Plaza Peñuelas de San Blas.
 
 
Después de este cambio, ha recuperado su acabado original gracias a los trabajos de restauración impulsados por el Ayuntamiento y se encuentra en el lugar elegido por el artista entre las varias ubicaciones barajadas, según ha explicado el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco.
 
 
Las actuaciones han consistido en la ejecución y limpieza general de todo el soporte, estatua de bronce y pedestal de granito, que se han realizado por medios mecánicos y no químicos para lo que se ha utilizado maquinaria de última generación.
 
 
Por otra parte, y con el objetivo de recuperar el acabado original con el que se creó la obra, se ha dotado a la escultura de una nueva pátina y se le ha aplicado una nueva capa fina cerámica cristalina para favorecer su limpieza posterior.
 
 
En la creación de Agustín Casillas, el príncipe Juan, único hijo varón de los Reyes Católicos, está recostado y tiene una de sus manos apoyada en la cruz de la empuñadura de la espada, detalle que confirma la cristiandad del personaje histórico, en palabras del escultor, que quiso representarlo con “la indolencia de la juventud”.
 
 
El Príncipe Juan falleció en Salamanca en 1497 a la edad de 19 años. Durante su vida mandó empedrar las calles de la ciudad que dificultaban el tránsito y confirmó algunos privilegios de la Universidad, en cuyo paraninfo aún se conserva el estandarte que donó a los estudiantes.
 
 
CASILLAS
 
 
Agustín Casillas (Salamanca 1921) es autor de numerosas obras en la capital salmantina, como el medallón dedicado a Miguel de Cervantes en la Plaza Mayor; el monumento al Lazarillo de Tormes o la escultura de `La Celestina´, que preside la entrada del Huerto de Calixto y Melibea.
 
 
También son suyas las figuras  del busto de Miguel de Unamuno, homenaje del Casino de Salamanca; la cabeza de Pablo Picasso, en el parque que lleva el nombre del pintor malagueño; la escultura al Tamborilero Charro, en la plaza de Baleares; la cabeza de Torres Villarroel, en la Cueva de Salamanca; o la estatua que inmortaliza al cantaor Rafael Farina.