La entrada de lechazos procedentes de Francia hunde el mercado nacional y el precio del producto

La llegada de la Navidad animará a un sector que se hunde, igual que los tostones en el porcino
Los ganaderos de ovino de la provincia de Salamanca están sufriendo las consecuencias de la entrada de lechazos procedentes de Francia con un descenso del valor de su producto y un atasco en el mercado nacional que no favorece en nada a los productores.

Así se deduce del descenso en el valor de los lechazos el pasado lunes en la Lonja Provincial, con una bajada de 0,50 euros para las cuatro categorías cotizadas, “y más que va a bajar porque han entrado muchos animales y el consumo no da para todo. Y como los lechazos franceses son mucho más baratos, la producción nacional se ve muy resentida”, destaca Celestino Martín, ganadero de la provincia de Salamanca.

No obstante, y pese a este hecho, el valor de los lechazos desde los 11 kilogramos hasta los 15 se mantiene en un nivel alto en relación a los seis años anteriores, con una diferencia de casi un euros de media de las tres categorías en relación al año 2010, y entre 1,20 y 1,50 euros tomando como referencia el ejercicio 2006, “pero hay que tener en cuenta los costes de producción que han aumentado en niveles excesivos”, señala Martín.

En la actualidad, el lechazo perteneciente a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León, cuya categoría se ha creado en la Lonja de Salamanca hace escasas fechas, cotiza a 6,15 euros el kilo; hasta 11 kilogramos, 5,40 euros; de 11 a 13 kilos, 5,09 euros; y de 13 a 15 kilos, 4,40 euros.

No obstante, y de cara a las fiestas navideñas que se avecinan, los ganaderos de ovino de la provincia esperan que el lechazo repunte y su venta sea mayor “como ocurre todos los años por esas fechas y poder sacar algún beneficio más porque los ganaderos estamos ahogados y más con la entrada de producto desde Francia”, concluye Martín.

El tostón, en niveles bajos pero con buenas perspectivas
Por su parte, los tostones blancos, también se encuentran en una situación complicada y su valor además es menor que en otros años por estas mismas fechas; en relación al año 2010, en precio ha descendido 5 euros y por ejemplo, tomando como referencia 2006, el valor de los tostones blancos ha disminuido en torno a 10 euros.

Pero la tendencia cambiará, porque de cara a las fiestas navideñas el tostón se convierte, junto con el lechazo, en uno de los productos estrella porque su consumo, al igual que su precio tienen un repunte importante.