La enseñanza del castellano en Salamanca... no es una moda pasajera

Con la llegada del buen tiempo y las vacaciones escolares o laborales son muchos los que se aventuran a no hacer simplemente turismo y perfeccionar un idioma. Conocemos de primera mano como nuestra lengua es muy demandada por estudiantes de cualquier parte del planeta.

 

ASÍ SON LOS CURSOS

 

Los cursos tienen una duración variable aunque el tiempo mínimo suele ser una semana y lo habitual es cuatro, todo ello adecuado a las necesidades del alumno. Jesús Baz nos cuenta como "hay quien esta una semana, tres semanas o treinta" y que uno de los factores que determinan el tiempo de estancia es el país de procendencia de los estudiantes.

 

Es muy común que los alumnos estudiantes universitarios de Brasil prefieran los meses de diciembre y enero porque es cuando tienen las vacaciones de verano. Aunque en general el número de alumnos se mantiene estable con un ligero repunte en otoño (inicio del curso universitario) hasta noviembre. A la par que se nota ligeramente que hay más matriculados al comienzo de primavera por "las vacaciones de Semana Santa y el buen tiempo". 

 

"No tenemos una nacionalidad predominante: griegos, rusos, noruegos, checos, belgas, holandeses, daneses, ingleses, americanos, portugueses, algunos africanos también" continúa el Jefe de Estudios de Don Quijote. 

 

Emilio San Pedro nos recibe amablemente en un despacho cubierto de libros que van desde obras de ficción a libros de grámatica para explicarnos como ya hace tiempo que los cursos de español para extranjeros dejaron de entenderse como un“pasarlo bien en la ciudad” a que sea una lengua con mucha proyección. Es llamativo el ejemplo de cómo hay estudiantes de medicina de origen portugués que preparan oposiciones en España  y necesitan conocer en cursos específicos de castellano toda la terminología técnica de su gremio.

Quedan ya lejos los estereotipos tan manidos de cómo los estudiantes vienen únicamente a pasarsélo bien... ya que también hay quienes piden que en "sus clases se de más grámatica", según nos sorprendió el Jefe de Estudios de la veterana Academia Don Quijote, Jesús Baz.

 

El edificio de esta academia ,que lleva más de 20 años en funcionamiento, es una antigua abadía restaurada del siglo XVI. En el interior hay un bonito patio con jardín cubierto de flores donde un grupo de alumnos descansa de sus clases y aprovecha para seguir conociendo a sus compañeros, porque ese es otro de los objetivos de estos intercambios.

 

Es importante fomentar la convivencia entre personas de muy distintas nacionalidades y  estrechar vínculos, no todo tiene que ser saberse al dedillo los tiempos irregulares. 

 

Jesús Baz nos recibe en su despacho cuando tiene un pequeño hueco durante la mañana porque la actividad es frénetica durante el verano. Lo primero que nos descubre que es bastante díficil hacer un perfil tipo en cuanto a la edad y la nacionalidad de los alumnos que solicitan estos cursos, es verdaderamente dispar ya que las edades abarcan de los 18 años en adelante.

 

Sorprendentemente no son exlusivamente jóvenes quienes tienen la inquietud de aprender un idioma sino que según nos cuenta Jesús Baz: 

 

En Don Quijote el mínimo de edad son 18 años y afortunadamente tenemos alumnos de todas edades, de 18 hasta 87 años... ¡ Y con una energía y una vitalidad increíbles que se van de excursión a la sierra, muchísimas ganas de aprender un idioma, contactar con otra gente, tener experiencias".

 

Algo que contrasta con la información que nos ofrece Emilio San Pedro, director de la Academia Alfonso X "El Sabio", que aventura que se nota una mayor demanda por parte de alumnos de origen chino. "Las posibilidades que ofrece nuestro idioma para abrir negocios o montar empresas en nuestro país o en países de habla hispana son bien considerados por la mentalidad oriental tan marcada por lo práctico".

 

La Academia Alfonso X "El Sabio" cuenta con muchos años de experiencia en este sector y una buena ubicación céntrica en una de las calles adelañas a la Plaza Mayor. El nombre proviene del monarca medieval bien conocido por fundar la Escuela de Traductores de Toledo que fomentaba el entendimiento entre el crisol de culuturas arábe, judia y musulmana. Así que parece un nombre apropiado para una academia que acoge a personas de las más variadas nacionalidades.

 

 El director de Alfonso X "El Sabio" explica que "se nota que en verano hay más alumnos de 15 a 17 años que tienen sus primeros intercambios de idiomas en esta ciudad". Recuerda bien el comentario tan prudente de una joven alumna que pensaba que Salamanca era perfecta para "manejarse" en muy poco tiempo y no ser una ciudad con enormes distancias. Un ritmo de vida más tranquilo que en las grandes urbes y la posibilidad de desplazarse a pie a la mayoría de puntos suponen un gran actractivo, junto a la vitalidad de sus avenidas peatonales y terrazas centrícas.