La eficacia policial contra ETA, la mejor receta

 
La detención en Francia del considerado número uno de la banda terrorista ETA, Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, así como de su lugarteniente y otros dos terroristas supone la mejor noticia en el camino que debe seguir el Gobierno español contra esta lacra de la democracia. La unión de todos los partidos políticos en esta tarea, otra veces amenazada y rota por cuestiones electorales y por disparidad de criterios incomprensibles, está dando sus frutos. Tantos como que es la sexta vez que las fuerzas de seguridad descabezan la cúpula de ETA en los últimos dos años. Un éxito sin precedentes que debe traducirse también en un mayor rechazo social a quienes todavía siguen apoyando a los asesinos desde algunas asociaciones, partidos políticos e instituciones. Qué duda cabe que la colaboración entre Francia y España, que también tuvo episodios negros y menos productivos en el pasado, es ahora un herramienta fundamental e imprescindible para acabar, de una vez por todas, con esta organización. Por último, no hay que olvidarse del pacto democrático entre socialistas y populares en el País Vasco, donde, poco a poco, la sociedad civil está perdiendo el miedo y superando los chantajes para decir, de verdad, basta ya a las extorsiones, a las amenazas y a la privación de libertad. Son tres pilares que deben ir fortaleciéndose con el tiempo, porque de su buena marcha depende, en gran parte, que ETApase definitivamente a la historia de un país que ha sufrido mucho y ha perdido a muchos inocentes.