La dura historia de Los Niños de la Guerra

La muestra se puede ver en la Facultad de Geografía e Historia hasta finales de mes
La exposición ‘Entre España y Rusia. Recuperando la historia de Los Niños de la Guerra’ tenía que estar actualmente abierta en San Petersburgo, pero problemas con la traducción y con el envío del material han impedido el viaje. Esas fechas libres han posibilitado que ahora, hasta el 30 de noviembre, la muestra se pueda ver en los claustros de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Salamanca (USAL). 

Según la catedrática de Historia de la Universidad de Salamanca Josefina Cuesta, la institución académica salmantina ha aprovechado esta "oportunidad" para traer a su seno las vivencias de ‘Los Niños de la Guerra’, aquellos 4.000 menores de familias republicanas que salieron de España en plena Guerra Civil para evitar la contienda y que no pudieron regresar de nuevo hasta mediados de la década de los años cincuenta. 

En esta muestra, organizada por la Universidad e Alcalá de Henares, se pueden ver fotografías, cartas y otros documentos que datan de tiempos del conflicto, del viaje hasta tierras rusas, de la estancia en el país receptor e incluso del regreso décadas después a España, algunos para quedarse y otros para volver después al país que les vio crecer. 

Josefina Cuesta ha destacado que la documentación permite conocer cómo los menores salieron del país y se “deslumbraron” con el buque ruso que les llevó hasta el norte, también acercarse a relatos que recogen la “emoción” de los pequeños con actividades en las residencias que allí tenían. Incluso, una chica escribe sobre un baile con un entonces “joven y simpático” Mijaíl Gorbachov. 

Posteriormente, vieron de cerca la presencia de los rusos en la II Guerra Mundial, algunos de los chicos de mayor edad se alistaron para combatir; también las dificultades del gobierno de Stalin, cuyas represalias en algunos casos se dejaron notar en el colectivo de los españoles emigrantes; la caída del Muro de Berlín y de la URSS; episodios de abandono y de ausencia de pensiones; y la recuperación de la ayuda española con la Ley de la Memoria Histórica en la última década.