La dirección del PP moviliza al partido para defender los Presupuestos, conscientes de la dureza que aplican

Algunos dirigentes creen necesaria una estrategia de explicación conjunta de las medidas para evitar la antipatía de los votantes

La dirección del Partido Popular tiene previsto movilizar al partido para defender los Presupuestos Generales del Estado para 2012, que se entregarán el martes en el Parlamento, conscientes de la dureza que supondrán las cuentas públicas para este ejercicio. Algunos dirigentes del partido echan de menos una estrategia conjunta de comunicación global de todas las medidas que se están adoptando y temen que una explicación clara de éstas pueda hacerles antipáticos ante sus votantes.

Según las fuentes populares consultadas por Europa Press, la dirección quiere que el partido se vuelque en explicar y argumentar el por qué de unos presupuestos tan restrictivos que recortan, sobre todo, inversiones en infraestructuras, lo que previsiblemente tendrá un reflejo en el empleo.

El primer paso será un encuentro que ha convocado mañana la secretaria general del PP y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, quien reunirá en la sede nacional del partido a responsables del PP de toda España para hablar del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012.

En concreto, están convocados a esta cita los diputados y senadores de las Comisiones de Economía, Hacienda y Presupuestos, así como los portavoces de estas áreas en las comisiones de los distintos Parlamentos autonómicos.

En la reunión, que servirá para analizar en detalle el proyecto de PGE que ha aprobado hoy el Consejo de Ministros, tomarán la palabra Cospedal; el portavoz de Presupuestos del PP en el Senado, Francisco Utrera; y la presidenta de la Comisión de Economía del Congreso y exsecretaria de Estado de Presupuestos, Elvira Rodríguez.

A ello le seguirá una explicación del ministro de Economía, Cristobal Montoro, a los diputados populares, una vez que haya entregado las cuentas en el Parlamento el próximo martes. Este encuentro tendrá lugar después del Comité Ejecutivo Nacional

Algunas fuentes consultadas precisan que la movilización del partido les va ya en el sueldo, pero lo cierto es que en esta ocasión se va a producir justo después del "jarro de agua fría" que ha supuesto para los populares el resultado de las elecciones andaluzas, en las que no han logrado llegar al listón que se habían marcado y aunque las han ganado, no podrán gobernar en esa CCAA.

Ahora, en pleno análisis del 'por qué' muchos votantes del PP --que habían apoyado a este partido en generales-- se quedaron en su casa el pasado domingo, no han faltado voces dentro del partido que achacan buena parte de la culpa a los duros ajustes que ha aplicado el Ejecutivo de Mariano Rajoy desde de que accedió al Gobierno, entre los que destacan la subida del IRPF y una dura reforma laboral.

Evitar la antipatía
Parte de los consultados señalan la falta, hasta el momento, de una estrategia de comunicación conjunta de todas las medidas, en vez de ir defendiendo una por una por separado, lo que hace más difícil la explicación ya que, alegan, todo lo que se está haciendo busca el mismo objetivo que es salir de la crisis.

Incluso algunos dirigentes populares hacen cierta crítica asegurando que el propio presidente tenía que haber dado una explicación clara ante los ciudadanos el día que el Gobierno acordó la subida del impuesto sobre la renta. Estos temen que el Ejecutivo popular empiece a caer "antipático" a sus propios votantes si no es bien entendida la dureza del ajuste que va a tener que acometer ahora.

Conscientes de que las elecciones se ganan con el trabajo de cada día, los populares ya tienen la vista puesta en las elecciones gallegas que se celebrarán dentro de un año y por ello, y para evitar la pérdida de apoyos entre los ciudadanos, quieren explicar bien la naturaleza del ajuste histórico que van a llevar a cabo.

Algunos dirigentes consultados apuntaban la necesidad de dejar claro que lo primero que están acometiendo es el "desaguisado" que les ha dejado en herencia el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, con un déficit mucho mayor del que se había comprometido a cumplir y la multitud de facturas sin pagar que se han encontrado en los cajones.