La Diputación y el Ayuntamiento dan un paso más para liquidar la histórica feria agropecuaria

Hacen oídos sordos a las peticiones de Cámara y Confaes para evitar que desaparezca Agromaq. En su lugar, posponen para mayo una reunión para abordar su situación. La Cámara Agraria vota lo mismo que la Diputación en el comité ejecutivo, aunque advierte que esta situación no beneficia ni al sector ni a la histórica feria.

La Diputación y el Ayuntamiento de Salamanca siguen adelante con la hoja de ruta marcada meses atrás para impedir la celebración de una nueva edición de Agromaq, la histórica feria agropecuaria. Tras imponer su voluntad de que IFESA no organizara la feria en 2014, de nuevo ha hecho oídos sordos a los problemas que su decisión está causando a la institución ferial. El último, una reclamación de los empleados, que a pocos meses vista de las fechas de la agroganadera desconocen cuál va a ser su futuro o si tienen algún papel reservado en los trabajos de la próxima edición. Una situación que puede derivar en una cara rescisión de contratos o en la infrautilización de un equipo que ha desarrollado el certamen durante décadas.

 

La nueva vuelta de tuerca la ha dado este miércoles en un comité ejecutivo forzado por las reclamaciones de Cámara y Confaes, alarmados ante las denuncias de los trabajadores y también por las consecuencias que para el funcionamiento de IFESA y de la Agromaq pueden tener la inacción de la Diputación y los problemas legales del presidente provincial y uno de sus diputados a raíz de unas contrataciones para la feria que han derivado en una investigación judicial que sigue en marcha. El comité, previsto para las 11 de la mañana, se ha prolongado casi dos horas y, según fuentes consultadas, ha sido tenso.

 

La reunión del órgano de dirección de IFESA ha contado con la presencia de todas las instituciones que todavía tienen nombrado a una persona para su representación. Es el caso de la Diputación de Salamanca, con el vicepresidente Carlos García Sierra, que ha excusado la presencia de Javier Iglesias; el Ayuntamiento de Salamanca, con el concejal Enrique Sánchez-Guijo; el presidente de la Cámara Agraria, Aurelio Pérez; la Cámara de Comercio, por la que ha acudido su director general, Fernando Gómez; y la patronal Confaes, representada por su presidente, Juan Antonio Martín Mesonero.

 

Esta vez no se contaba con la presencia del representante de Caja Duero-España/Ceiss, que propició con su voto que se aprobara meses atrás la decisión de la Diputación de no inscribir la Agromaq; la entidad anunció, pocos días después de aquel capítulo, que dejaba de tener representación.

 

La reunión debía tratar los términos en los que la Diputación compensará a IFESA por algunos de los gastos conjuntos que se produjeron en las fechas de la pasada Agromaq, generados por el hecho de que la institución ferial y la Diputación comparten algunos costes comunes al coincidir la agropecuaria y el concurso de ganado, que organiza cada entidad. Esa cantidad roza los 20.000 euros. La Diputación ha centrado la reunión en este punto, como ha hecho saber por una nota de prensa, comunicación en la que también ha dado la pista sobre el hecho fundamental de la reunión: el apoyo de la Cámara Agraria a sus decisiones.

 

La Cámara Agraria se abstuvo en la anterior ocasión cuando la Diputación llevó la propuesta para dejar de celebrar la Agromaq, y que sacó adelante con los votos de Ayuntamiento y Caja Duero-España y de la propia institución provincial; Cámara y Confaes se opusieron. Ahora la Cámara Agraria se ha posicionado del lado de la Diputación, al menos, en la cuestión tratada esta vez, la compensación de gastos comunes. Cámara de Comercio y Confaes se han abstenido porque no se les han ofrecido suficientes explicaciones.

 

Los representantes de Confaes y Cámara han expresado su preocupación por el futuro de los trabajadores de IFESA, que llevan años al frente de la feria y que son responsables en buena parte de su éxito, reconocido por el propio presidente de la Diputación cada edición. Los trabajadores han presentado una reclamación ante la delicada situación en que se encuentran, ya que el equipo que se ha hecho cargo de la organización desconocen cuál es su función este año y no puede aportar su experiencia. Esta situación genera inquietud en varios de los socios de IFESA, no solo en Cámara y Confaes.

 

Las partes quieren conocer cuáles son los planes de la Diputación con respecto a la institución ferial y su futuro y, a pesar de conocer la petición, la Diputación ha decidido posponer para mayo una reunión en la que tratar el futuro de IFESA y de Agromaq, ya con el calendario muy avanzado y las fechas de la feria demasiado próximas para reaccionar.

 

A pesar de los intentos de Cámara y Confaes por reconducir la decisión de la Diputación, que quiere forzar la desparición de la histórica feria agropecuaria como se ha conocido hasta ahora, sus representantes han vuelto hoy a negarse a buscar una solución para que la edición 2014 de Agromaq sea posible. En su lugar, la Diputación apuesta por una feria de nuevo cuño de la que se desconocen los detalles y que carecerá del rango de internacional que sí se había ganado Agromaq.

 

A pesar de su voto, el presidente de la Cámara Agraria ha reconocido a este medio que la situación actual de IFESA no beneficia en nada ni al sector ni a la histórica feria agropecuaria; apuesta por una fórmula como la actual, con Agromaq y concurso de ganado celebrados en paralelo. También entiende que es necesaria una actitud de cordura para poner solución y apela al consenso 

 

La postura de las dos instituciones de los empresarios responde a la disconformidad con las motivaciones que la Diputación alega para acabar con IFESA y la Agromaq. El argumentario oficial expone que la institución ferial debe cambiar sus estatutos por ser dependiente de la Diputación; y que es deficitaria. Sin embargo, IFESA ha tenido siempre una representación amplia de las empresas, el sector agrario y de la caja de ahorros, al margen del porcentaje de participación. Y no está entre las entidades que, según ley, deben cambiar sus estatuso para aumentar la presencia de la insitución dominante, en este caso, la Diputación. En el aspecto económico, en los últimos años, y gracias a la gestión con criterios profesionales y no políticos, ha logrado ser rentable.

 

Detrás de la postura oficial está una estrategia del presidente de la DIputación con el objetivo de lograr el control de la institución ferial que, al no ser posible, ha derivado en el intento de disolución. La puesta en marcha coincide con la llegada de Iglesias a la presidencia de la Diputación, donde ha tomado decisiones como la de privilegiar a un único medio de comunicación en las campañas oficiales de publicidad, como ya denunció TRIBUNA de Salamanca.