La Diputación 'suspende' su propio informe de transparencia

La diputada de Economía, Chabela de la Torre, y el presidente de la Diputación, Javier Iglesias.

El informe encargado por la propia Diputación pone de manifiesto que no cumple, que sus indicadores están sobrevalorados y no aplican los nuevos preceptos de la ley de transparencia, además de fallar en materia de información económico-financiera, de deudas y de contratación.

"Esta institución está profundamente comprometida con la transparencia". Esta fue la respuesta el miércoles del presidente de la Diputación, Javier Iglesias, al surgir en una comparencia la duda sobre un informe de transparencia que la institución encargó a finales de diciembre de 2013 por cerca de 15.000 euros y del que, según la oposición, la diputada Chabela de la Torre no informó en comisiones y dijo no haber leído hasta el mes de mayo. Sea como fuere, el informe, con alusiones despectivas hacia el PSOE y Alfredo Pérez Rubalcaba por plantear la eliminación de las diputaciones, pone de manifiesto que el equipo de Iglesias tiene mucho trabajo por delante para alcanzar ese compromiso con la transparencia.

 

El motivo es que la Diputación 'suspende' su propio informe, que saca a la luz que los indicadores con los que la institución dice situarse entre las administraciones más transparentes de su género está obsoleto, que excluye los indicadores de la nueva ley de transparencia y que, además, es especialmente deficiente en información económico-financiera, deuda de la institución y contrataciones, algunos de los puntos más controvertidos de la gestión del equipo de Iglesias.

 

Así, según el informe elaborado por un grupo acreditado de investigadores de la Universidad de Salamanca, analiza los 80 campos del  Indicador de Transparencia de las Diputaciones 2013, en el que la de Salamanca alcanza una puntuación de 85 sobre 100 y se sitúa en el puesto 15 de 45 analizadas. Sin embargo, también apunta cuestiones importantes, como el hecho de que nueve de esos 80 indicadores no se cumplen en absoluto. Entre ellos, la falta de un inventario de bienes accesible en la web, de un espacio para los grupos de la oposición, la falta y publicación de un código ético o que los ciudadanos no pueden hacer tramitación electrónica. Además, no se publican los contratos menores, aquellos que se pueden adjudicar directamente sin publicidad, ni tampoco datos sobre el volumen de contratación de cada una de las modalidades, por concurso, por proceso negociado sin publicidad, directos... Dos aspectos fundamentales de la nueva ley de transparencia.

 

Pero lo fundamental es que, según el informe, el cumplimiento del que hace gala la Diputación es solo relativo. Sobre el papel, se cumplen 71 de los 80 indicadores, pero en muchas ocasiones la web de la diputación redirecciona a otras web donde la información que se requiere no está clara. Esto afecta fundamentalmente a la información económico-financiera, de deudas y de contratos.

 

Analizando el informe, de los 14 indicadores que miden la transparencia en materia de información contable e ingresos y gastos, diez no se cumplen, y los cuatro que sí lo hacen de manera relativa: si quieres información de los presupuestos, el coste de los servicios, los ingresos fiscales por habitante o la capacidad de financiación, te redirecciona a otra página donde puedes consultar un documento en PDF que no aclara la consulta. Y lo mismo ocurre en la información sobre endeudamiento, cuatro indicadores que no se cumplen eficazmente.

 

En cuanto a las contrataciones, la Diputación cumple con dos de los cuatro indicadores, pero los que quedan fuera son la lista y cuantía de las operaciones con proveedores de la institución y la lista de todos los contratos y adjudicatarios de la Diputación, que permitirían saber en qué usa buena parte de su presupuesto, y que son materia reservada hoy por hoy.

 

 

NO CUMPLE LA NUEVA LEY DE TRANSPARENCIA

 

La nueva Ley de Transparencia ha includio catorce nuevos indicadores que son la prueba clave para saber cómo está una institución en materia de transparencia, ya que incluyen cuestiones que se han convertido en compromiso del Gobierno central y muchos de los regionales. De esos 14 indicadores, la mitad no se cumplen en absoluto y otros tres lo hacen de manera relativa, es decir, no consiguen el objetivo de hacer llegar al ciudadano eficazmente información pública. Los incumplimientos afectan a la no publicación de planes plurianuales, el organigrama, no se publican los contratos y sus modificaciones, tampoco los menores ni el reparto por modalidades; tampoco se dan a conocer las subvenciones públicas ni las auditorías de cuentas.

 

Capítulo al margen merece la información sobre los cargos de la Diputación y sus entidades dependientes. Sobre este aspecto, la web redirecciona a la página de Economía y Hacienda donde hay diversos enlaces a documentación que no hace comprensible la información requerida. Además, no se publican las retribuciones de los cargos, solo sus nombres y los puestos.