La Diputación libera a 36 trabajadores para reforzar Salamaq, el triple que para la Agromaq

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, y su vicepresidente en la presentación de la nueva feria.

Un decreto de presidencia libera a 36 trabajadores para la organización de la nueva feria a dos meses de su estreno. La Agromaq la sacaban adelante tres trabajadores de IFESA y un contrato temporal.

Menos de dos meses quedan para la celebración de la nueva feria agroganadera auspiciada por la Diputación, pero en muchos aspectos todavía no ha echado a andar. Los precios públicos, aprobados hace menos de un mes, se cambiaron la semana pasada; la contratación se ha retrasado por la aprobación del reglamento; y, como ha demostrado TRIBUNA, a día de hoy pocas empresas han podido confirmar su inscripción. Ahora sale a la luz un nuevo aspecto de la organización, la dotación de personal, que se ha concretado a dos meses vista y que destaca por su número.

 

Según un decreto de presidencia al que TRIBUNA ha tenido acceso, la Diputación de Salamanca ha decidido liberar a 36 trabajadores de la casa para ponerse a trabajar en la feria Salamaq, la que sustituye a la histórica Agromaq una vez que la propia institución decidió acabar con ella. La relación incluye trabajadores de cuatro áreas y del Organismo Autónomo de Empleo y Desarrollo Rural que, desde la fecha del decreto, firmado el pasado día 9 de julio, están temporalmente adscritos a la nueva feria.

 

En la lista hay jefes de área y sección, responsables de comunicación, administrativos, operarios... Y a ellos hay que sumar el equipo político, liderado por el vicepresidente, Carlos García Sierra, y la diputada de Economía, Chabela de la Torre, que son los que están tomando las decisiones. Todo un despliegue por parte de la Diputación que plantea dudas sobre el nivel de coordinación de un equipo tan numeroso, nombrado a dos meses vista de la feria y en el que muchos carecen de experiencia o vinculación previa a la feria agropecuaria.

 

La plantilla es mucho más numerosa que la habitual para organizar Agromaq. Según fuentes consultadas por este diario, el equipo que organizaba la histórica feria agropecuaria estaba formado por los tres trabajadores de IFESA, un trabajador contratado de forma temporal para la feria de septiembre y, el año pasado, diez trabajadores de la Diputación; en virtud de una encomienda de la propia Diputación a IFESA, esta ponía a su disposición durante un tiempo limitado una decena de trabajadores públicos para la fase final de organización y desarrollo de la feria.

 

Esto supone que la la Diputación ha liberado al triple de trabajadores para organizar la misma feria que el año pasado gestionaron entre tres trabajadores de IFESA con el refuerzo de un contratado temporal y diez trabajadores cedidos por la Diputación. La comparación pone en evidencia una de las premisas marcadas por el presidente Javier Iglesias para la nueva feria, que era el ahorro económico.

 

El motivo es el evidente mayor coste económico del despligue de personal que realiza la Diputación, que el año pasado 'prestó' solo a diez trabajadores por los 36 de este año. Y el hecho de que se desaprovecha a los trabajadores de IFESA, que acumulan una trayectoria de 30 años en la organización y que han sido apartados de todas las funciones sin que la institución ferial haya sido disuelta.

 

Además, la Diputación seguirá contando con los proveedores habituales (ha licitado varios contratos de suministro) para tareas como montaje, control de asistencia, azafatas... ya que el equipo de 36 trabajadores liberados se dedicará a las labores puras de organización que hasta ahora asumían los tres técnicos de IFESA.

 

Por último, el decreto recoge que los designados serán compensados por los trabajos que realizan, algo lógico, pero también que seguirán percibiendo las retribuciones de sus puestos de trabajo habituales. El decreto habla concretamente de que tendrán derecho, en suc aso, a indemnizaciones. Sin embargo, muchos de ellos ocupan puestos por libre designación con importantes complementos específicos por la realización de tareas concretas que se verán relegadas por la urgencia de sacar adelante la nueva feria en menos de dos meses. Complementos que seguirán percibiendo.