La Diputación, incapaz de cerrar las bolsas de empleo diez meses después de convocarlas

Colas en el registro de la Diputación para entregar instancias para las bolsas de empleo.

La Diputación de Salamanca está examinando todavía a los cerca de 2.300 aspirantes a las bolsas de auxiliar administrativo e ingeniero de caminos. La convocatoria se abrió a finales de febrero del año que hoy finaliza. Diez meses.

La Diputación de Salamanca no ha logrado completar el proceso de elaboración de la bolsa de empleo que convocó el pasado mes de febrero y terminado 2015 tiene pendientes dos de las categorías de esta selección, repleta de vicisitudes y que se ha prolongado durante más de diez meses. A pesar de ello, las de auxiliar administrativo e ingeniero de caminos están todavía sin resolver.

 

En ambos casos están todavía haciéndose los exámenes para establecer el orden por el que se regirá la lista de la bolsa de empleo, orden que se usará para llamar a las posibles sustituciones o plazas que se ofrezcan. En el caso de auxiliar administrativo son más de 2.100 los aspirantes pendientes, a los que hay que sumar otro centenar de ingeniero de caminos. Y a ellas hay que añadir otras dos especialidades, ingeniero de obras públicas y biblioteconomía (250 aspirantes), que se han resuelto durante noviembre.

 

La bolsa de empleo se convocó el 26 de febrero para una decena de especialidades con el objetivo de ofertar plazas y cubrir bajas y sustituciones. Su convocatoria formó un revuelo importante y durante el plazo de presentación de solicitudes se presentaron más de 11.000 instancias para acceder a un puesto de trabajo, a pesar de que la bolsa se convocó sin plazas. De hecho, desde el principio fue polémica porque los sindicatos criticaron que la Diputación lleve tiempo sin una oferta laboral clara y que, precisamente en los meses previos a las elecciones municipales, convocara una bolsa de empleo.

 

También hubo problemas con los primeros exámenes, ya que los 750 aspirantes para la bolsa de ATS fueron convocados con cinco días de antelación.

 

Además, después se supo que una de las categorías ofertadas, la de técnico en biblioteconomía, se había quedado sin sentido porque la Diputación había pedido al Ecyl un proceso para cubrir dos plazas del bibliobús, que es para lo que se hizo la bolsa; ante la polémica, el presidente Javier Iglesias tuvo que rectificar el error.

 

Posteriormente, en verano, la Diputación suspendió el proceso de selección y dejó los exámenes para septiembre, dejando 'tirados' a 2.500 aspirantes de cuatro de las especialidades, que se quedaban además sin una opción laboral para los meses de verano.