La Diputación impide a un grupo de vecinos de Arribes acceder al pleno

El presidente Iglesias se ciñe al aforo reglamentario, 50 personas, a pesar de que había espacio y de las peticiones del PSOE. Los vecinos y representantes de FEVESA se reúnen a las puertas del salón de plenos para expresar su desacuerdo.

El corto pleno de la Diputación de Salamanca ha estado protagonizado de principio a fin por las protestas de un grupo de vecinos de Arribes, que había anunciado su presencia en el salón de plenos y que, finalmente, no pudo acceder. El motivo, que el presidente de la Diputación, Javier Iglesias, se ha ceñido literalmente al reglamento que fija el aforo máximo de la sala en 50 personas y, a pesar de lo cual, durante el pleno se ha evidenciado que había espacio libre para que entrara público.

 

La presencia de un grupo de entre 10 y 15 vecinos de municipios de Arribes del Duero estaba prevista, ya que habían pedido poder acudir al pleno; este interés venía marcado por su malestar ante las decisioens de la Diputación con respecto a la modificación de la atención sanitaria en esta comarca salmantina. Según el presidente de FEVESA, Chema Collado, el grupo había esperado por indicación del presidente Iglesias, y por espacio de media hora, antes del inicio del pleno para poder confirmar si había sitio para que presenciaran el pleno. Según reza a la entrada del salón donde se desarrolla, su aforo máximo es de 50 personas, pero no se especifica si son para público o si también incluyen los espacios destinados a los medios de comunicación.

 

Lllegada la hora de inicio del pleno, el grupo de vecinos se ha aprestado a entrar, pero se ha declarado que el aforo estaba lleno; esto ha generado las protestas de los asistentes. Antes de que se iniciara el orden del día, el grupo socialista ha pedido al presidente de la Diputación que dejara entrar a más público, por encima de la capacidad prevista del salón de plenos. En este punto, Javier Iglesias ha tomado la palabra y se ha ceñido al reglamento, que indica un límite de 50 personas. Ante esta decisión, el PSOE ha insistido e Iglesias ha asegurado estar dispuesto a permitir la entrada, sin superar el límite de capacidad, facilitándolo si tanto el grupo socialista como el popular hacían salir a personal de cofianza que estaba también asistiendo al pleno.

 

A pesar de ello, la situación no se ha resuelto porque los vecinos, notablemente indignados, han permanecido fuera del salón como acción de protesta. Según ha podido constatar este medio, y tras el comienzo del pleno, había espacio disponible para que hubieran entrado casi todos los vecinos que lo requerían, ya que no se había agotado el aforo (rondaba las 40 personas de público). El grupo socialista ha insistido por una última vez, "¿Por qué si estos ciudadanos han estado esperando más de media hora no se les ha permitido acceder?", a lo que Iglesia ha respondido dando incio al orden del día.

 

Más adelante, en el turno de ruegos y preguntas, el PSOE ha declinado plantear cuestiones y ha pedido que se le respondiera al motivo por el que no se había permitido el acceso de vecinos. El vicepresidente Carlos García Sierra ha respondido que el pleno tiene un aforo y que se ha permitido la entrada hasta su límite.

 

Dado que el pleno ha sido casi fugaz (poco más de media hora ha durado), los vecinos han esperado a su finalización y han mostrado su disconformidad con la situación, en la que no se ha permitido el acceso al pleno a ciudadanos, que tienen todo el derecho de hacerlo. "Nos han comentado qeu podíamos entrar, por indicación del presidente, y luego se nos deja fuera" ha asegurado un representante de FEVESA, Alberto Martín; la federación vecinal duda de que esto sea legal y ha anunciado que presentará una denuncia.

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