La Diputación echa el cierre al OAEDR tras gastar más de la mitad de su presupuesto en personal

Sede de Regtsa  y el OAEDR en Salamanca

La Diputación ha decidido prescindir del OAEDR, un organismo para generar empleo rural que acabó siendo una 'oficina de colocación': llegó a gastar hasta el 80% del presupuesto en personal. La institución ha enterrado más de 11 millones de euros en esta estructura desde 2004.

La Diputación de Salamanca va a finiquitar hoy el Organismo Autónomo de Empleo y Desarrollo Rural, una sociedad totalmente pública, pero creada para regirse por las normas de la economía privada, y en la que la institución provincial ha gastado ingentes cantidades de dinero. Tanto como más de 11 millones de euros en los trece ejercicios en los que ha tenido presupuesto propio. Un dinero destinado en buena parte, más del 50%, a sustentar los numerosos puestos de trabajo creados para su funcionamiento y que convirtieron al organismo en una 'agencia de colocación' en la que la Diputación se valía de la mayor flexibilidad para hacer contrataciones.

 

La liquidación se produce en un proceso de concentración que ha llevado a la Diputación a prescindir de este organismo y también de CIPSA, el creado para los servicios informáticos. Su disolución pone en entredicho la decisión tomada en su día de crearlos al margen de la estructura orgánica de la Diputación, ya que ahora la institución asumirá todas sus tareas: cabe preguntarse si no se podía haber hecho así desde el principio. También siembra dudas la idoneidad de acabar con un organismo que se dedica a la promoción económica y el empleo en la provincia.

 

Más si se tiene en cuenta que el OAEDR se nutre casi en exclusiva de fondos públicos, al menos, para su presupuesto ordinario. Creado en 2001, tiene presupuesto propio aprobado desde 2004 como se puede consultar en el apartado de transparencia; en total, trece ejercicios en los que ha recibido transferencias corrientes y, en ocasiones, transferencias de capital, para funcionar. Siempre, de las arcas de la Diputación. Desde 2004 y hasta el último aprobado, el vigente de 2016, roza los 11.250.000 euros. Al margen quedarían los fondos gestionados, ya que ha sido el organismo a través del que se han ejecutado ayudas de empleo o fondos europeos.

 

Buena parte de ese dinero, esos más de 11 millones de euros, han ido para pagar la estructura creada. Durante años, los sindicatos de la Diputación han denunciado el uso de las mayores facilidades para contratar en este organismo como la excusa perfecta para convertir su plantilla en un centro de colocación. De hecho, no rigen para este organismo ni los otros que tiene la Diputación las mismas normas de contratación, concursos...

 

El caso es que al capítulo de personal se han dedicado ingentes cantidades que, en ocasiones, han rozado el 80% del presupuesto. En este apartado están los costes salariales y cotizaciones del personal funcionario destinado aquí y del laboral contratado; la plantilla está formada por catorce personas. También las retribuciones a los órganos de dirección, formado por representantes políticos. El organismo está comandado por el presidente de la Diputación y su equipo.

 

Consultando las cifras de todos los ejercicios, no siempre se especifica la cuantía del gasto de personal, pero en total ronda los 7,5 millones de euros en trece ejercicios. Muchos años ha sido la mayor partida: en 2009 supuso 601.228 de los 767.725 euros del presupuesto, un 78,31%. En este 2016 está previsto gastar 588.712 euros, casi el 60% del millón de euros de presupuesto. Ahora esos costes, que rozan los 600.000 euros anuales en la actualidad, los tendrá que asumir directamente el presupuesto de la Diputación.