La Diputación deja 'colgados' a más de 2.500 aspirantes al aplazar las pruebas de la bolsa de empleo

La bolsa de empleo de la Diputación atrajo a miles de aspirantes que ahora se quedan sin esta opción laboral.

La Diputación aplaza los exámenes para elaborar las listas de sustitución en cuatro especialidades. El motivo: que no da tiempo a cerrarlas a tiempo para cubrir alguna plaza este verano. Más de 2.500 aspirantes se quedan sin esta opción laboral.

La bolsa de empleo abierta por la Diputación de Salamanca en febrero sigue siendo un quebradero de cabeza. Criticada desde el primer momento por engañosa y oportunista, ya que La Salina apenas oferta puestos de trabajo y se pretendía abrir un proceso a pocos meses vista de las elecciones, su funcionamiento ha estado plagado de problemas. El último, el aplazamiento de los exámenes para determinar el orden por el que los miles de aspirantes que se han presentado accederían a las sustituciones que se produjeran, y de las que no se ha publicado ninguna. Esto supone que más de 2.500 personas que esperaban tener una alternativa laboral a través de estas bolsas tendrán que esperar, al menos, hasta septiembre.

 

La decisión se ha tomado en los últimos días, cuando el equipo de Gobierno ha tenido que rendirse a la evidencia de que se había quedado sin tiempo. Anunciadas en febrero, el plazo para presentarse estuvo abierto hasta mediados de marzo, pero los primeros exámenes no se celebraron hasta mayo y los primeros ejercicios no se han resuelto hasta mediados de junio en los mejores casos. Sin embargo, cuatro de las especialidades tienen pendientes los exámenes a día de hoy, con julio prácticamente acabado, con lo que no tiene sentido alguno celebrarlos ahora, para resolverlos a finales de agosto, cuando las sustituciones por vacaciones y bajas, para las que están pensadas las bolsas, no serán necesarias.

 

Esto es lo que advirtieron los sindicatos hace semanas (a principios de julio ya lo pidieron) y que ahora asume la Diputación. La explicación de las centrales es que no se puede llamar ahora a nadie o hacer exámenes cuando, quien más quien menos, tiene comprometido algún trabajo estival o ha hecho sus planes para el verano.

 

El resultado es que los aspirantes a las bolsas de auxiliar de administración, ingeniero de obras públicas, técnico de biblioteca e ingeniero de caminos no harán los exámenes hasta septiembre y, por lo tanto, la bolsa no funcionará para las hipotéticas plazas que se den este verano. En total, más de 2.500 aspirantes que están apuntados en estas bolsas y que han superado la primera selección se quedan sin esta oportunidad laboral. De ellos, más de 2.100 corresponden con auxiliar administrativo, una de las bolsas que recibió más inscripciones: en total más de 11.000 personas se apuntaron a las bolsas.

 

Además, unos 250 son de técnico de bibliotecas, precisamente, la especialidad que generó el primer conflicto cuando la Diputación ofreció en el Ecyl la plaza al tiempo que ofertaba esta bolsa, lo que obligó al presidente Javier Iglesias a rectificar y no ofrecer las plazas del Bibliobús al servicio de empleo, sino comprometerse a cubrirlas por la bolsa que ahora ha quedado pendiente para septiembre.

 

 

UNA BOLSA SIN PLAZAS

 

La realidad es que la Diputación ha convocado bolsas para una oferta laboral que se presume escasa. En su día, cuando se anunciaron, los sindicatos criticaron que se abriera esta opción porque la consideraban engañosa. El motivo, que son muy pocos los puestos de trabajo que La Salina saca a concurso al cabo del año y que también son escasas las sustituciones: sale algún puesto para alguna eventualidad.

 

Según los sindicatos de la Diputación, las que tienen más opciones son las vinculadas a los servicios sociales y a las residencias de la institución provincial. Estas son las que primero se resolvieron, caso de las de ATS, auxiliar de enfermería, camillero, trabajador social y personal de servicios. Sin embargo, no ha trascendido el número de plazas que se han ofertado a los miembros de la bolsa en estas especialidades. TRIBUNA ha podido saber que sí se ha llamado a gente para algún puesto como camillero.