La Diputación aprueba esta mañana la liquidación de IFESA sin explicar nada del coste de Salamaq

El presidente de la Diputación, Javier Iglesias, durante la presentación de Salamaq.

El equipo de Gobierno de Javier Iglesias culmina el proceso iniciado hace un año para acabar con la institución ferial en favor de una feria agropecuaria organizada directamente desde la Diputación. Un mes después no hay cifras de la liquidación definitiva de la última feria.

El pleno de la Diputación de Salamanca aprueba esta mañana la disolución definitiva de IFESA y pone fin a una larga trayectoria de la institución ferial, que ha estado organizando la feria de septiembre en las últimas décadas. Un trámite con el que culmina el proceso que la propia Diputación inició hace cerca de un año para librarse de las instituciones que formaban IFESA y poner en marcha una nueva feria del sector comandada únicamente por el equipo de Gobierno de Javier Iglesias.

 

El pleno de la Diputación sacará previsiblemente esta mañana adelante, con los votos del PP, la liquidación y disolución de IFESA. De este modo, el equipo de Iglesias perpetúa el modelo de gestión que ha elegido este año para la debutante Salamaq, que es la gestión directa desde la Diputación, que ha corrido con todas las facturas sin que todavía se conozca cuál ha sido el alcance del coste final. Este fue el camino que eligió en octubre de 2013 cuando impuso en el comité de IFESA que la institución no solicitara organizar la Agromaq, una decisión que suponía enterrar años de trabajo. Entonces contó con el voto a favor de Ayuntamiento, el representante de Ceiss y la propia Diputación, y la abstención de la Cámara Agraria, en una votación polémica; sólo Cámara y Confaes se opusieron a acabar con la histórica Agromaq.

 

Hace unos días, la propia Diputación volvió a impulsar la decisión de liquidar y disolver la institución ferial. Esto supondrá el despido del personal de IFESA, técnicos cualificados con una larga trayectoria de los que la Diputación decidió prescindir para la organización de la feria agropecuaria de septiembre. Nada ha explicado el equipo de Iglesias de la situación en la que han quedado durante el último año y cómo se va a solucionar su salida de la sociedad ferial, ya que son empleados de una institución que, a día de hoy, comanda la Diputación.

 

Esta situación ha provocado las advertencias por parte de Confaes y Cámara de Comercio, integrantes de la institución ferial todavía y que consideran que la Diputación ha podido incurrir en responsabilidades al vetar la organización de la feria desde IFESA, al haber impedido que llevara a cabo su actividad con la decisión de vetar la inscripción de la feria Agromaq para este año. El motivo es que la imposibilidad de realizar las tareas que le están encomendadas es precisamente lo que ha provocado la necesidad de disolver una institución que había logrado superávit en las cuentas de la feria y cuya estructura no costaba un euro extra a las arcas públicas. Todo lo contrario que en la feria organizada por la Diputación, que de entrada tendrá que asumir el coste de haber puesto a trabajar a 36 funcionarios de la propia Diputación en las tareas de Salamaq 2014.

 

 

SIN DATOS ECONÓMICOS DE SALAMAQ

 

Después de la decisión de sacar a IFESA de la organización de la feria de septiembre, se puso en marcha toda la maquinaria para organizar Salamaq desde la cartera de presidencia de la Diputación, una feria de la que, un mes después de su finalización, no hay datos oficiales sobre la ejecución del presupuesto y el coste real que ha tenido para las arcas públicas. No obstante, y aunque Iglesias ha insistido en que no forman parte del proyecto, las obras de mejora en el recinto, el contrato de montaje de carpas o los contratos para el nuevo logo y su gestión han elevado los gastos de la Diputación, que ha tenido que pasar con menos asistentes (120.000 por los 125.000 del año pasado) y una previsión de ingresos menor por venta de stands (unos 300.000 euros de previsión).

 

En este sentido, el grupo socialista en la Diputación tiene previsto solicitar la información sobre los ingresos conseguidos en la gestión directa de la feria; en concreto, los ingresos por la venta de entradas en todas las modalidades (público y profesionales) y lo que han abonado los profesionales por la contratación de los stands en los diferentes espacios expositivos, que es el principal ingreso de la feria.