La Diputación abandona los viveros de un portazo y sin haber saldado su importante deuda

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, y la diputada Chabela de la Torre.

Lo anuncia por sorpresa ante el pleno sin haberlo comunicado a la Cámara, que es quien los gestiona y que no ha recibido pago alguno, a pesar de que el equipo de Javier Iglesias asegura que ha saldado su deuda de 2011 y 2012.

El equipo de Gobierno de Javier Iglesias en la Diputación de Salamanca se marcha de los vieros de empresa dando un portazo y deja 'tirados' a los emprendedores que ahora están bajo el cobijo de estas instalaciones. Y lo hace dejando atrás una importante deuda que dice haber saldado, pero de cuyo pago no hay constancia. Una decisión con la que remata una campaña de acoso y asfixia económica a los viveros de la empresa de la Cámara, donde insistió en participar y a los que ha perjudicado desde hace meses.

 

La Diputación ha anunciado en el pleno de la institución este viernes que abandona los viveros de empresa de la Cámara en los que ha venido participando. Así lo ha confirmado como contenido de una respuesta en el órgano a una pregunta planteada un mes atrás por el grupo socialistas. Es la culminación del proceso iniciado meses atrás y en el que ha venido dificultando la actividad de los tres viveros en los que partipa con su negativa a renovar los convenios y acumulando una importante deuda por impago de las cuotas de participación.

 

El encargado de hacer el anuncio ha sido el vicepresidente, primero de la Diputación de Salamanca, Carlos García Sierra, que ha dicho que la institución no seguirá en el proyecto de los viveros de empresas, que actualmente hay en distintas comarcas de la provincia. El vicepresidente no ha especificado a cuáles se refiere, pero todo hace indicar que se trata de los de Ciudad Rodrigo y Peñaranda, los dos en los que ha expirado el convenio para su funcionamiento, y que la Diputación se ha negado a renovar desde hace meses, postergando la decisión que ahora toma.

 

García Sierra ha indicado que la administración ha invertido para su impulso inicial unos 440.000 euros desde 2003 en esta iniciativa, liderada por la Cámara de Comercio e Industria de Salamanca, y que el equipo de Gobierno cree este proyecto “en algún momento tendrá que caminar solo”. Sin embargo, no ha recogido que la Diputación mantiene una importante deuda con los viveros.

 

El equipo de Gobierno de la Diputación asegura que ha saldado su deuda, que consiste en las anualidades comprometidas para 2011 y 2012, que se ha resistido a pagar desde hace tiempo. Bajo el mandato de Javier Iglesias y con la diputada Chabela de la Torre como parte implicada, ha alegado problemas en la justificación de facturas para no pagar su aportación de 2011. Sin embargo, fuentes de la propia Diputación aseguran que no existen reparos a esa justificación y que su impago se debe a una decisión política.

 

Según la Diputación, ha llegado el momento de que los viveros funcionen de manera autónoma y ha anunciado que ha pagado las cuotas que debía. Sin embargo, fuentes de la Cámara de Comercio indican que no tienen constancia de esos pagos y, lo que es más grave, no se les ha comunicado nada sobre la salida de la Diputación. Esta deuda ha ascendido a cerca de 70.000 euros porque correspondía a las aportaciones de dos anualidades de los tres viveros, ya que también participa en el de Salamanca; la Diputación lleva semanas asegurando que ha pagado, pero no el ingreso no se es, según fuentes de la Cámara, efectivo.

 

El impago forma parte de una estrategia de bloqueo que la Diputación ha mantenido desde hace meses, y con la que ha intentado impedir el funcionamiento de los viveros y, finalmente, asfixiarlos económicamente. El objetivo primero ha sido los dos viveros de Ciudad Rodrigo y Peñaranda.

 

La Diputación se ha negado a responer a las peticiones para renovar los convenios que expiraban, los dos citados; en el primer caso, el de Ciudad Rodrigo, la Cámara ha llegado a un acuerdo con las empresas allí radicadas para continuar cambiando las condiciones de permanencia. El presidente de la Diputación y alcalde de Ciudad Rorigo, fue el impulsor de este vivero y mostró un máximo interés para su instalación en la localidad, un proyecto que llevó en su programa electoral. Curiosamente, mientras la Diputación alegaba problemas de justificación de facturas para no pagar su anualidad de 2011, el ayuntamiento, gobernado por el propio Iglesias, estaba al día de pago.

 

Para el de Peñaranda se ha estudiado una solución similar que habrá que retomar ahora. Y el mayor problema que aparece en el horizonte es el futuro del de Salamanca, que tiene convenio vigente hasta 2015, con lo que si mantiene su postura, la Diputación puede poner en peligro también la continuidad de esta infraestructura.

 

 

EL PSOE CREE QUE LA DECISIÓN NO ES CORRECTA

 

Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista ha lamentado que el Ejecutivo provincial haya tomado una decisión “no correcta” porque el programa de viveros ha dado “resultados muy positivos” para los nuevos emprendedores de la provincia. Además, ha incidido en que el coste “no era excesivo” por una iniciativa que “ha funcionado bien” y que ahora, debido a la crisis económica, era “más necesaria todavía” para los nuevos proyectos empresariales de la provincia. Rural (OAEDR).

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