La dieta mediterránea se sigue mejor si planificas la compra

Vegetales

Respetando la pirámide nutricional, el truco es no dejar más de cuatro horas ni menos de dos entre comida y comida.

Planificar la compra es imprescindible para llevar a cabo la dieta mediterránea de forma correcta, y esto pasa por ir a hacer la compra sin hambre en un momento de relajación y dedicarle tiempo, según ha afirmado la experta en Nutrición y hábitos saludables María Mallo, en el desayuno de trabajo organizado por el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social este martes en Madrid, con el fin de fomentar la cultura de empresa saludable.

 

"La dieta mediterránea es una dieta perfecta, es saludable, es suficiente, segura, y es una dieta segura para la salud", ha afirmado la experta. Sin embargo, es importante adecuarla al perfil nutricional en las diferentes etapas de la vida.

 

Este tipo de dieta se caracteriza porque se pueden comer todo tipo de alimentos, pero teniendo en cuenta y siguiendo la pirámide nutricional, que en su base se recomienda tomar a diario cereales; cinco raciones de fruta y verdura; un litro y medio de agua productos lácteos con bajo contenido graso; una cucharada de aceite de oliva virgen extra en crudo; aderezos como la cebolla y el ajo, y vino o bebidas fermentadas como la cerveza en cantidades moderadas.

 

El siguiente escalón de la pirámide se refiere a aquellos productos que se deben tomar semanalmente, es decir, las proteínas procedentes de origen animal y vegetal como el pescado, las carnes magras, el huevo, la carne roja, la carne procesada (embutidos), y las legumbres y patatas.

 

Respecto a esto, la experta en nutrición ha querido hacer hincapié en que el segundo eslabón de la pirámide no debe construir el plato principal de la comida, ya que esa tarea corresponde a la base. Es decir, "no se trata de poner de comida principal medio pollo con un poco de verdura, tiene que ser verdura con un poco de pollo", ha añadido.

 

En cuanto al pico de la pirámide, este representa a aquellos alimentos que se deben tomar ocasionalmente como el azúcar, los caramelos, los pasteles, la bollería, los zumos de fruta azucarados, o los refrescos azucarados.

 

Además, la experta en nutrición ha señalado que el truco está en "no dejar más de cuatro horas ni menos de dos entre comida y comida" porque así no se llega a la siguiente comida con tanta hambre, y a la vez se queman calorías y se toman vitaminas y minerales.