La denuncia del PSOE coloca a García Sierra a las puertas de una doble cita con los juzgados

Carlos García Sierra y el presidente de la Diputación de Salamanca. Foto: NSZ

El PSOE ratificará próximamente la demanda tras ser admitida por el juez: apunta directamente al vicepresidente de la Diputación como responsable político. El inicio de las diligencias puede colocar a García Sierra ante el juez, en este caso, como imputado. 

Contra todo pronóstico, el escándalo de la contratación irregular en la Diputación de Salamanca ha llegado, y por partida doble, a los juzgados. La iniciativa de la fiscalía de denunciar el caso tras conocer los datos aportados, en principio, desde el propio equipo de Gobierno, pero reforzados por Confaes y Cámara; y la decisión del juzgado de admitir a trámite también la denuncia del PSOE, en la que los socialistas han aportado ingente documentación que eleva la dimensión de la trama más allá de los 12 millones de euros 'oficiales', va a judicializar por partida doble un caso que pone sobre la mesa las prácticas de los últimos años en La Salina. Y en este proceso hay un protagonista destacado: Carlos García Sierra.

 

El vicepresidente de la Diputación de Salamanca está en el centro del caso, al menos, en lo que se refiere a su desarrollo ante la justicia. García Sierra ya está citado, a partir del día 3 de febrero, como testigo de la denuncia que tiene al director del área de Fomento, Manuel Borrego, como imputado. El encuentro permitirá que el funcionario, al que el equipo de Gobierno de Javier Iglesias ha puesto en el centro de la trama (junto con el responsable del área de vialidad), dé su versión de los hechos. Algo que ya ha hecho García Sierra, al menos, de cara a la opinión pública: Borrego es el protagonista del informe que ha empujado el caso al juzgado, sobre él se cargaron todas las sospechas y fue apartado de manera inmediata. De lo que se parezcan una y otra versión dependerá el recorrido del caso en los juzgados.

 

Pero es que García Sierra tiene otra cita en ciernes. El PSOE ratificará en los próximos días la denuncia que puso a mediados de diciembre, cuanto estalló el caso. Esta denuncia es el resultado de la larga investigación llevada a cabo por el grupo socialista en la Diputación, que tenía que haber cristalizado en una denuncia pública que Javier Iglesias y el propio García Sierra trataron de neutralizar llevando el caso a la fiscalía. Sin embargo, los socialistas han acumulado una ingente documentación para fundamentar su denuncia ante el juzgado, en la que García Sierra es el elemento central: apuntan a su figura como primer responsable político. El motivo, que ha sido diputado de Fomento durante todos los años de los que se sospecha.

 

Como sea que el juzgado ha admitido a trámite la denuncia del PSOE, pronto empezarán las diligencias en las que García Sierra tiene muchas posibilidades de repetir, como imputado o como testigo. Si la justicia no decide unificar las diligencias que se inicien para investigar dos denuncias, esto le podría costar al vicepresidente un doble paseíllo a la plaza de Colón. Una situación que le pondría bajo los focos como el cargo público más vinculado a este presunto caso de corrupción.