La defensa del castellano como patrimonio universal

 
La defensa del castellano como patrimonio de la humanidad debe seguir siendo la seña de identidad de Salamanca, de su Universidad y también de todas las instituciones sociales y económicas. Presentar en el Paraninfo la Nueva Gramática de la Lengua Española, con el apoyo y presencia de la propia Universidad, la Junta y Caja Duero supone un acto significativo y justo en defensa de uno de nuestros valores universales. Este ejemplo de respaldo y promoción de nuestra lengua es la mejor respuesta a esas otras actitudes incomprensibles en algunos lugares de España, donde se ponen trabas y se discrimina al segundo idioma más hablado del mundo, como bien denunció el presidente Herrera. Qué pena que estos días hayamos tenido que ver cómo fracasa el pacto de educación precisamente porque no existe una voluntad firme del Gobierno central de evitar los sistemas de algunas autonomías claramente a favor de arrinconar una de las principales herramientas para la unión, el entendimiento y la riqueza cultural. Qué pena, también, que un país necesitado de acuerdos para superar la crisis económica se dedique a aprobar en el Senado un sistema de traducción en las diferentes lenguas que conviven en este país. Respetar, promover y favorecer la cultura de los diferentes pueblos de España es una obligación, pero nunca a costa de negar la cultura que compartimos todos y mucho menos de prohibir o arrinconar uno de nuestros mayores tesoros. Menos mal que en Salamanca y en Castilla y León damos al castellano la enorme importancia que tiene y se merece.