La cúpula de la Diputación de Salamanca, al juzgado por la disolución de Agromaq e IFESA

Chabela de la Torre y Carlos García Sierra, a su llegada esta mañana a los juzgados.

El vicepresidente García Sierra y la diputada De la Torre declaran desde las 10.30 horas en la plaza de Colón por una denuncia de los empleados de la institución ferial: reclaman que la Diputación les apartara de la organización de la feria a la que se habían dedicado durante años.

El vicepresidente y la diputada de economía y hacienda de la Diputación de Salamanca han hecho esta mañana el 'paseíllo' en los juzgados para responder de una denuncia que vuelve a poner sobre la mesa la decisión de la institución provincial de acabar con la histórica Agromaq y disolver IFESA. Decisiones que ha impulsado el equipo de Javier Iglesias en los últimos meses con el objetivo de poder organizar en solitario Salamaq, una feria clónica, y que han dejado al margen a los que habían sido los trabajadores de la feria agropecuaria.

 

Los dos diputados han llegado pasadas las diez de la mañana a los juzgados de la plaza de Colón; al contrario que en una comparecencia anterior del presidente de la Diputación, Javier Iglesias, han accedido al edificio solos, sin la compañía de su letrado. Minutos después han llegado los trabajadores y el resto de citados por la denuncia.

 

Carlos García Sierra, vicepresidente, y Chabela de la Torre, diputada, estaban citados a las 10.30 de la mañana junto a varios técnicos de la Diputación y otros testigos para declarar por una denuncia presentada por los trabajadores de IFESA. García Sierra y De la Torre son las cabezas visibles de la nueva feria que se celebró en septiembre, organizada desde el área de presidencia y con los dos diputados como máximos responsables del equipo. Y acuden por una denuncia presentada por el equipo profesional que organizaba la histórica Agromaq, que fue apartado por completo de la nueva feria; meses atrás la Diputación impuso que IFESA, la institución ferial, no solicitara fecha para Agromaq, lo que suponía su desaparición.

 

La clave de su presencia en los juzgados es precisamente que los trabajadores consideran que la Diputación debiera haber contado con ellos ya que desde IFESA, entidad en la que la institución de La Salina tenía una mayoría, habían sido los encargados de organizar la cita agropecuaria de cada septiembre. Esta cita fue anulada, pero para ser sustituída por una feria idéntica en objetivos, fechas, estructura y casi denominación (Salamaq en vez de Agromaq). A pesar de ello, no se contó con el equipo organizador de IFESA, dejándolo sin funciones.

 

En su lugar, la Diputación creó un nuevo equipo y encomendó a una treintena de personas trabajar en la organización, para lo cual quedaron 'liberados' de sus trabajos en la Diputación, con el consiguiente coste económico; un trabajo del que se habían ocupado antes los tres técnicos de IFESA. Los trabajadores de la institución ferial piden que la Diputación se subroge en sus contratos y seguir aportando su experiencia a la organización de la agropecuaria. Su argumento es que la Diputación sigue organizando una feria agropecuaria con lo que el objeto de sus contratos no ha finalizado.

 

La situación se recrudeció hace unas semanas cuando la Diputación decidió impulsar la disolución definitiva de IFESA, sociedad en la que tiene la mayoría de participación, factor con el que ha impuesto casi todas sus decisiones con el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca y, puntualmente, de Cámara Agraria y Ceiss. Cámara de Comercio y Confaes se han opuesto a dejar sin contenido IFESA, pero sí han aceptado disolverla porque, al estar sin funciones, ha perdido su sentido.